Las estaciones de servicio pymes ratificaron que a partir del 1 de enero dejarán dejar de cobrar las ventas de combustibles con tarjetas de crédito, en protesta por las comisiones que pagan a las emisoras de los plásticos y que aseguran representan hasta el 50% de rentabilidad de cada boca de expendio.

La modalidad de la medida se definirá en la última semana del año si es que hasta entonces las cámaras que integran la Confederación de Entidades de Comercialización de Hidrocarburos y Afines (Cecha), no reciben una repuesta al reclamo, pero se anticipa que su implementación será "rotativa y escalonada durante los fines de semana".

La medida no alcanzará a las 4.500 estaciones de servicio existentes en el país, sino a las denominadas independientes pymes que se estiman son unas 1.500, es decir aquellas que no pertenecen a las propias petroleras ni tampoco a las de mayor facturación que cuenta con una estructura financiera más holgada.