La avenida Alvear ya no seduce a las glamorosas marcas de lujo. Algunas se fueron del país, otras prefirieron mudarse al Patio Bullrich. En sus cuatro principales cuadras entre Ayacucho y Libertad, tiene ocho locales vacíos, la mayoría desde hace mucho tiempo.

Todavía no fueron ocupados ni el local que ocupó la Mansion Polo Ralph Lauren, ni el exclusivísimo ex local de Ermenegildo Zegna, ni el que alguna vez supo ocupar Emporio Armani y la argentina Cardon. Ya no se escucha la recordada frase: "La avenida Alvear, la más elegante de Buenos Aires, es el lugar en el que tiene que estar una marca de lujo".

Entre Ayacucho y Callao, en la vereda de enfrente del Alvear Hotel están libres los locales que ocupaba Peruggia Bottier que se mudó a la vuelta y Peruggia Express. A pocos pasos, el ex local de la marca Giesso se alquila, tiene 80 metros cuadrados totales, 40 de planta y 40 de subsuelo, piden u$s5.000 mensuales y aún no lograron ocuparlo.

Cruzando la avenida Callao, hay dos mega locales libres, el que ocupaba Cardón y la Mansión Polo Ralph Lauren. No tienen ni cartel de alquiler. El ex local que alguna vez albergó a Armani está absolutamente abandonado, al punto que sirve para que gente que vive en la calle, se albergue.

Entre Rodríguez Peña y Montevideo, se alza el edificio que supo comprar la marca Ermenegildo Zegna y por el que invirtió tres millones de dólares. Nadie más se animó a desembarcar en esa tienda desde su partida hace varios años. De la vereda de enfrente, Paul Baker dejó el pequeño local que tenía (aunque no lo alquila) y se mudó a uno más grande al lado.

Poco queda de otras épocas en las que se codeaban Louis Vuitton, Valentino, Escada, Kenzo, Calvin Klein, Versacce, Salvatore Ferragamo, Yves Saint Lauren, entre otras. Cuando Alvear competía con la Quinta Avenida, Les Champs Elysées de París y Oxford Street en Londres, había que esperar bastante para poder encontrar un local libre. Los tiempos cambiaron.

Entre las marcas que siguen firmes entre Ayacucho y Callao figuran Hermes, Evangelina Bomparola, Montblanc, López Taibo, The Watch Gallery y Menage a Trois. Cruzando Callao, se mezclan James Smart, Fueguina laboratorio de perfumes, galerías de arte y la diseñadora de alta costura Sylvie Burstin, una de las pioneras que llegó en 1872 y sigue inamovible con sus propios diseños.

Muchas etiquetas de lujo que supieron estar en la elegante avenida Alvear, las que no se fueron del país o acaban de volver, decidieron mudarse al shopping Patio Bullrich como: Louis Vuitton que acaba de desembarcar con un espacio "pop up store" por 6 meses, Calvin Klein, Salvatore Ferragamo y Rochas entre otras.