El cierre de locales y despidos no da tregua ni a pocas horas de fin de año. Esta vez le tocó el turno a Musimundo que continuó con el fuerte ajuste que arrancó en mayo con el cierre de diez locales, la mayoría -salvo el de Corrientes y Callao-, en el interior del país. En total, le dio de baja a treinta sucursales. Ayer anunció el cierre de tres locales emblemáticos: en el Abasto Shopping, en el shopping de Liniers y en Caballito.

Musimundo nació en los años 70 como una tienda especializada en música, en la década del 90 se expandió por toda la Argentina y desde entonces comenzó a vender libros y productos electrónicos e informáticos. En 2011, la marca fue vendida por el grupo Pegasus a dos de los tres licenciatarios de la cadena de artículos del hogar Megatone. Incorporó la venta de electrodomésticos y sumó locales por el cambio de marca de Megatone a Musimundo.

Para Megatone la adquisición de Musimundo, siete años atrás con 45 locales y una sucursal virtual, significó hacer pie con fuerza en la Capital Federal. Desde ese momento tuvo un gran crecimiento en el canal online y llegó a 264 sucursales, previo al ajuste de este año.

El grupo Megatone estaba integrado por Electrónica Santa Fe y la empresa chaqueña Carsa. Cuando compraron Musimundo se dividieron las zonas, las primeras diez que cerraron en 2018 pertenecían a Carsa, propietaria del 5% de la compañía. En junio, Carsa terminó pidiendo su concurso de acreedores. La firma se presentó en convocatoria en Chaco y el trámite quedó radicado en el Juzgado Civil y Comercial Número 23 de Resistencia.

En septiembre, el matutino La Nación informó que "la compañía había logrado un acuerdo con sus acreedores reestructurando su deuda de $4.000 millones que la empresa había acumulado con bancos, proveedores e inversores y fue gestionado por el equipo de First Corporate Finance Advisors, a quien Carsa recurrió tras haber encarado un plan de ajuste preventivo antes de acudir a la vía judicial, ante el escenario comercial que abrió la suba de tasas de interés, en medio de la corrida cambiaria y en un contexto de fuerte estancamiento de las ventas y el consumo en general".

El acuerdo logrado puede convertirse en un leading case, ya que Carsa logró sentar en una misma mesa a 600 proveedores locales e internacionales, representantes de 23 bancos y 35 tenedores de obligaciones negociables y títulos de deuda que suman $500 millones que habían sido emitidos en el mercado por la compañía y que están en manos de inversores institucionales.

El cierre de estos nuevos tres locales en los shoppings porteños fue por decisión del otro socio Electrónica Santa Fe, según confirma iProfesional. Los primeros diez locales cerrados este año estaban ubicados en Callao y Corrientes, CABA; Mercedes; Saladillo; Pehuajó; Bragado; Chivilcoy y Trenque Lauquen en la provincia de Buenos Aires. Hubo cierres en Neuquén, en Famaillá y Banda del río Salí en Tucumán, entre otros.