La agroindustria es el motor de la economía y eso es algo que nuestra Gobernadora tiene claro. Por eso las metas desde el primer día estuvieron orientadas a promover más producciones de mejor calidad para generar nuevas oportunidades comerciales tanto en el mercado interno como externo; crear más puestos de trabajo genuinos; y que las familias bonaerenses consuman alimentos saludables.

Para lograrlo, tuvimos como eje principal la interacción público- privada. Entendemos que el trabajo en equipo es un elemento clave para poder avanzar hacia una producción sustentable y sostenible, con una clara visión social.

Muchos de los proyectos que desarrollamos desde el Ministerio apuntan a respaldar a los productores en su gran esfuerzo. Nos acercamos a cada uno, recorremos cada campo, cada establecimiento productivo, cada emprendimiento, y conocemos sus problemáticas muy de cerca.

Las tres cadenas implican más de 230 mil puestos de empleo

Por eso arrancamos este año con el compromiso de María Eugenia Vidal de sostener cueste lo que cueste las obras de mejoras de más de 4000 kilómetros de caminos rurales, indispensables para la comunicación y el desarrollo de cada una de las actividades agropecuarias.

Venimos trabajando en sintonía con la Provincia en un plan para simplificar los trámites burocráticos que muchas veces desaceleran el proceso productivo. Pensamos en el hombre de campo del siglo XXI, que forma parte como todos de la revolución digital, y que necesita resolver los asuntos formales de manera rápida y eficiente. Por eso pusimos en práctica el año pasado el Documento Único de Traslado Animal (D.U.T) que ya empieza a implementarse en los municipios. Tuvimos el primero en Saladillo y pronto llegarán más, generando un gran beneficio en los tiempos y un gran ahorro para los productores.

Una de las herramientas que creamos para poder medir los resultados y sobre esa base de mejorar día a día, es el Observatorio de Datos del Ministerio de Agroindustria. De este área hoy se desprenden novedades que son muy positivas: tras finalizar la siembra de los cultivos de gruesa, hay muy buenas perspectivas de producción para la campaña 2018/19.

No son puras palabras, son obras concretas que van a permanecer en el tiempo pase lo que pase y gobierne quien gobierne.

Los datos de nuestro Observatorio indicaron que la superficie sembrada gruesa (soja, maíz y girasol), alcanzó un total de 9,03 millones de hectáreas, un 2,4% por encima de la campaña anterior y, dado el buen estado de los cultivos, se estima que la producción alcanzará las 33,4 millones de toneladas.

Por su parte, la de soja creció un 1,9% con un total de 5,6 millones de hectáreas y, a pesar de las dificultades agroclimatológicas puntuales al norte y noreste provincial, el 92% del cultivo se encuentra en condiciones de buenas a óptima, con lo cual espera una producción de 17,5 millones de toneladas.

La siembra de maíz, en tanto, creció un 3,4% alcanzando las 2,54 millones de hectáreas, el máximo nivel histórico para la Provincia de Buenos Aires.

Este tipo de datos nos llenan de orgullo porque nos sentimos protagonistas. Desde el comienzo de nuestra tarea en la Provincia pusimos el foco en la rotación de cultivos y en la sustentabilidad de nuestros suelos.

Somos optimistas. La expectativa de rindes parece estar destinada a superar los índices de los últimos años, lo cual permitiría llegar a una producción superior a las 14 millones de toneladas.

El girasol también presenta una buena performance, con una superficie sembrada de 844.700 hectáreas y una condición muy buena del cultivo, se espera alcanzar una producción de 1,85 millones de toneladas.

Si volcamos las toneladas a dólares vemos que se pueden esperar ingresos al circuito productivo por 7 mil millones de dólares.

Si ponemos la lupa por región, nos vamos a encontrar con que el Sudeste es la zona donde más creció el cultivo de maíz: un 11% (575.000 hectáreas).

En las últimas tres campañas la superficie de maíz en el territorio bonaerense creció un 42% y junto al aumento similar de otras gramíneas como trigo y cebada, la agricultura extensiva mejoró significtivamente los niveles de rotación de cultivos.

El índice de rotación de cultivos, que mide la relación de superficie destinada a gramíneas sobre soja para la campaña 2015/16 era de 64% y para la campaña 2018/19 se encuentra 104%. Esto implica que el crecimiento de la superficie de la gruesa, va acompañado de mayores niveles de rotación y por lo tanto una mejor conservación de los suelos y la sustentabilidad de la producción.

No podemos dejar de mirar también a los mercados internacionales que nos compran: se espera que las exportaciones de granos, aceites y subproductos de soja, girasol y maíz superen los U$4.500 millones de dólares.

La generación de empleo es otro dato a subrayar: estas tres cadenas implican más de 230 mil empleos directos e indirectos.

Nuestro papel es acompañar a los productores con medidas que alienten a la inversión y al desarrollo. Pero también compartir la información necesaria para que, a partir de las nuevas tecnologías, la innovación y el conocimiento, sigamos logrando rindes y mejoras cada vez más importantes en toda la cadena agroindustrial.

* Ministro de Agroindustria de la Provincia de Buenos Aires