Dos noticias surgidas de la CES (Consumer Electronic Show, que se realiza dos veces al año en Estados Unidos y cuya primera edición de 2018 acaba de terminar en Las Vegas) permite ver cómo los consorcios del entretenimiento y la información piensan su negocio y el lugar que le cabe al público en él. Spoiler: el punto común entre ambas consiste en que no hay más consumidores pasivos a los que es sencillo convencer de "comprar" lo que no necesite, sino la principal y más activa fuerza de modificación de los medios. Nunca existió el lavado de cerebros, hoy está demostrado en la práctica que es imposible y que la mejor manera de sobrevivir en la ecología digital es terminando con ese cliché.

Twitter provee un análisis de mercado mucho más preciso que el de las consultoras

Primera noticia: Fox seguirá trabajando con Twitter para contar con información de primera mano respecto del comportamiento de sus consumidores (espectadores en este caso) y diseñar las campañas de marketing según tales datos. Lo probaron con el lanzamiento de Logan, la película de superhéroes protagonizada por Hugh Jackman, hace aproximadamente un año. Encontraron datos precisos de cómo se construía, en los meses previos al estreno, la "conversación" alrededor del filme. Dividieron a la audiencia entre quienes son frecuentes espectadores en salas y los que sólo van ocasionalmente, y diseñaron las campañas respecto de la información analizada de esos tuits, que va más allá de "veré la película", "no sé si veré la película", "no veré la película", categorías simples que hasta ahora se usaban en los estudios de mercado. El éxito de la película tiene mucho que ver con ese estudio más "glanular" realizado sobre datos que se producen espontáneamente pero que adquieren un volumen masivo y útil.

La segunda es casi de ciencia ficción. Amazon ha desarrollado en los últimos años, para sus dispositivos inteligentes (Fire TV, Amazon Dot, etcétera) el asistente personal Alexa, que reconoce voz y responde preguntas, permite contratar servicios o comprar bienes sólo con pedirlo, etcétera. El sistema crece constantemente con la adición de nuevos programas por parte de desarrolladores independientes. Lo que viene es que Alexa pueda recomendar contenidos o incluso dar su opinión respecto de lo que está viendo el espectador. Es decir, incorpora una mayor interactividad. Esto también es una forma de "publicidad", dado que puede "orientar" la elección de un usuario cada vez más atado a la customización y llevarlo a conocer contenidos que, de otra manera, no llegaría a ver. Es decir, una posibilidad de monetizar contenidos "sumergidos" en el menú de alternativas. La última palabra la tiene el usuario, ese nuevo dueño de los medios.