Los riesgos tecnológicos, cibernéticos y la gestión del cambio son las tres grandes preocupaciones de las compañías de seguros en todo el mundo, de acuerdo con una encuesta realizada a más de 900 directivos de la industria de seguros.

Se trata de la última versión del informe "Insurance Banana Skins", publicado por el Centro de Estudios de Innovación Financiera (CSFI, por sus siglas en inglés) en colaboración con PwC, y que es la continuación de una serie de encuestas que desde el 2007 se publican cada dos años, y que en su versión 2019 recopiló 927 respuestas de participantes en 53 territorios.

De acuerdo con el sondeo, la necesidad de estar al día con los avances tecnológicos y del negocio en general, plantean preocupaciones para la industria de seguros a nivel global. La idea central que subyace en las respuestas fue que los modelos de negocios y las estructuras de IT actuales, están retrasando a muchos actores del sector que no cuentan con el equipamiento necesario para manejar las nuevas exigencias de la industria.

En segundo lugar entre las preocupaciones surgidas del informe, se encuentran las amenazas de delitos informáticos que vienen intensificándose en comparación con las encuestas pasadas. La industria de seguros -un blanco atractivo por el volumen de datos que maneja- enfrenta una serie de ataques, muchos de los cuales son extremadamente sofisticados.

En tanto que en el tercer lugar se ubicó el riesgo de que una respuesta inadecuada a la gestión del cambio perjudique a las aseguradoras, que fue calificado como un factor apremiante. La necesidad de implementar cambios está siendo impulsada por tecnologías tales como inteligencia artificial e internet de las cosas, que está reformulando los mercados de seguros y las expectativas de los clientes, que cambiaron radicalmente.

"El tono general de las respuestas es el más negativo de todas las encuestas realizadas desde el lanzamiento de Banana Skins. Esto se debe, en mayor medida, al nivel de los desafíos que la industria debe enfrentar a través de los cambios estructurales y tecnológicos, además de las preocupaciones sobre la capacidad de la industria para manejarlos satisfactoriamente. Los resultados de la encuesta vienen de la mano de una creciente incertidumbre económica y aumento de regulaciones en todo el mundo", comentó Nicolás Casarino, socio de Auditoría de PwC Argentina.

Los riesgos operativos siguen ubicándose como la categoría que más preocupa a los ejecutivos. En plena era de la digitalización, existe una gran necesidad de adoptar tecnologías mejores y más eficientes, aunque éstas conlleven también una amenaza de delitos informáticos nunca antes vista.

A ello se le suma el riesgo de la gestión del cambio, que pone en tela de juicio si las aseguradoras los están adoptando de manera correcta, en el campo de la tecnología y del mundo digital.

Insurance Banana Skins recopiló 927 respuestas en 53 territorios

Los avances tecnológicos son percibidos por las compañías como una disrupción que requiere de una reacción para mantenerse vigentes, o como una oportunidad para reacondicionar los sistemas antiguos de manera proactiva con foco en el cliente.

De cualquier forma, la necesidad de perfeccionamiento de la fuerza laboral para hacerle frente a estas oportunidades y desafíos, independientemente de cómo se perciba, es un requisito fundamental.

Los desafíos en torno a los riesgos informáticos y tecnológicos fueron los de mayor presión para todos los sectores, incluidas las compañías que gestionan seguros de vida, las integrales de seguros y reaseguradoras, las que según el informe, también mostraron gran preocupación sobre los riesgos regulatorios junto con otras temáticas comunes como la calidad de los recursos humanos en la industria.

Continuando con el informe, se encontraron diferencias especialmente en la evaluación del riesgo de las tasas de interés, que las aseguradoras de vida ubicaron alto junto con el riesgo de inversión, y el cambio climático, señalado particularmente como una preocupación de las reaseguradoras y de las firmas que gestionan seguros distintos a los de vida. El panorama macroeconómico, a su vez, surge como una preocupación fundamental de los reaseguradores y las aseguradoras de vida.

La encuesta de este año trajo modificaciones llamativas en el ranking

Una lista de respuestas por región mostró prioridades de riesgos similares, aunque los desafíos que plantean los tecnológicos, cibernéticos y de la gestión del cambio, ocuparon el podio en todas las regiones.

A excepción de América Latina, todos los territorios indicaron que el aumento de riesgos regulatorios también les preocupaba. Europa calificó el panorama de la economía mundial y las tasas de interés, como una preocupación mayor. En América, el riesgo político ocupó el lugar más alto, impulsado principalmente por la expansión del populismo. El cambio climático se posicionó en un lugar de importancia en todas las regiones, excepto en Asia.

Grandes cambios
La encuesta de este año trajo modificaciones llamativas en el ranking de riesgos potenciales, poniendo en evidencia el cambio de percepciones en un mercado difícil y volátil.

Hacia arriba (up):

  • Regulación (No. 4) La agenda de normas más estrictas que incluyen la NIIF 17 de Contratos de Seguros y la protección al consumidor, incrementó los costos de implementación y los riesgos relativos al cumplimiento.
  • Cambio climático (No. 6) Una oleada de catástrofes naturales puso de manifiesto la urgencia de este riesgo y podría estar socavando las políticas de precios de la industria del seguro.
  • Reputación (No. 13) Seguridad de la información, políticas populistas y opinión social en declive, podrían perjudicar la industria del seguro.

En disminución (down):

  • Tasas de interés (No. 10) La industria se adaptó a convivir con tasas de interés bajas.
  • Productos garantizados (No.14) Por razones similares, los productos que ofrecen garantía de rendimiento parecen ser menos problemáticos.
  • Cambio social (No. 18) La industria se está preparando para el desafío de cumplir con las demandas sociales generadas por el prolongamiento de la vida y las crecientes necesidades de cuidado general y de la salud.

"En 2017, el riesgo en torno a las regulaciones disminuyó en general y la gestión del cambio pasó a ser uno de los riesgos principales. Dos años después, el sector estima un crecimiento de la amenaza de los riesgos regulatorios. Esto se vio impulsado por la implementación de nuevas regulaciones desde 2017, incluido el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR, por sus siglas en inglés) en Europa. La presión ejercida por las incipientes normas contables, particularmente la NIIF 17, intensificó los problemas. La tarea de abordar y adoptar estas nuevas normas regulatorias en el plazo exigido planteó un desafío para las aseguradoras a nivel global", finalizó Casarino.