En un mes que traerá una serie importante de aumentos de precios y tarifas, las concesionarias preparan para febrero una suba promedio del 2% para los vehículos en general, tanto nacionales como los importados, debido a la apreciación del dólar, el incremento en las naftas y la inflación.

Fuentes del sector informaron ayer a BAE Negocios que "se viene para febrero una suba del 2 por ciento promedio en los autos, pick ups y camiones. Y va se va a dar ese aumento de 1,5 a 2,5 por ciento durante todos los meses del primer semestre". Entre los modelos que tendrán un salto en su valor, se encuentran el Renault Sandero, Peugeot 208, Chevrolet Corsa, Volkswagen Gol o el Renault Kwid, por citar algunos de los varios casos.

"Si el dólar se escapa, los aumentos serán mayores. Tenemos un sector automotriz muy dolarizado, donde la mano de obra y los componentes nacionales son solamente el 6 por ciento de lo que representan los patentamientos. La devaluación tuvo su impacto en enero, pero las terminales vienen muy atrasadas y por eso habrá más aumentos en febrero", señalaron desde los salones de venta. La única terminal que no aumentó los precios en enero fue Renault, según las concesionarias. Las fuentes comerciales descartaron que la eliminación de los impuestos internos para los autos de gama media traiga aparejada una baja de precios. "Habrá casos puntuales, pero hay un efecto muy fuerte de la suba de las naftas que matricialmente te define precios; y un efecto de la suba del dólar que estaba a $17,30 a comienzos de diciembre, junto a lo que es la inflación en general", narraron a este diario. La mayor parte de los modelos que estaban exentos del impuesto interno incluso se espera que suban más de 2%. Lo que nadie dice en voz alta, pero es un secreto compartido dentro de la industria, es que la mayor parte de esos modelos tenían su precio comprimido de manera artificial para no perder mercado.