Durante los últimos dos años, la clase media argentina se acostumbró a cruzar la Cordillera para ir de compras.

Los ventajosos precios de artículos electrónicos y de la ropa se transformaron en un incentivo para los argentinos que, de rebote, aprovechaban también para hacer turismo en las principales ciudades trasandinas. Chile se transformó, para muchos, en la nueva Miami.

Pero hace unos meses el panorama comenzó a cambiar: la diferencia de precios ya no es tan grande. Un estudio realizado por GfK Consumer Choices muestra que si entre enero y agosto de 2016 comprar un notebook en Argentina era un 58% más caro que en Chile, ahora esa distancia se redujo a 17 por ciento.

Esta menor distancia en valor tiene relación con que en se eliminó el impuesto para la importación de notebooks , mientras que en el resto de los países de la región estos artículos incrementaron su precio por el mayor desarrollo de la categoría.

Si bien es cierto que en otros artículos todavía hay una diferencia de precios a favor de lo que se consigue en Chile, los compatriotas también están bajando la intensidad de sus compras. En enero de 2015 un 83,8% de la comercialización de smartphones en ciudades como Valdivia, Santiago, Antofagasta y Puerto Varas, entre otras, se realizaban a ciudadanos argentinos. Dos años después, esa cifra cayó 7,5 puntos porcentuales. Una situación similar se observa en la venta de Smart TV, con una baja de 6,7 puntos porcentuales.

Más costoso

En 2017, la recuperación del precio del cobre ha hecho que los pesos chilenos sean mucho más costosos para los turistas argentinos, con lo cual pueden adquirir menos bienes por el mismo dinero. Hace un año, un peso argentino se transaba en $40, comprador. Ahora, la misma divisa se transa en el mercado local a $30 comprador, esto es una diferencia del 25%, indica el sitio Red 23 Noticias.

Lo cierto es que los comerciantes ya comienzan a ver una desaceleración. En el tercer trimestre sólo crecieron 12% las compras de tarjetas radicadas en Argentina.

S bien en el primer semestre llegaron 1,9 millón de compatriotas, las autoridades de la Subsecretaría de Turismo indicaron al diario El Mercurio que la cifra de incremento fue de 27,6% con respecto al año anterior. Bastante menor al anterior registro de aumento interanual, que había sido del 52 por ciento.

Con esos números los hoteleros de los principales centros turísticos de Chile, como Viña del Mar, La Serena y Reñaca, esperan una menor cantidad de llegadas desde el país vecino para esta temporada de verano.