La Ciudad de Buenos Aires fue reconocida por la ONG internacional CDP (Carbon Disclosure Project) por su estrategia de mitigación y adaptación ante el cambio climático.

La capital argentina es la única ciudad de Latinoamérica que obtuvo la mayor puntuación (una A) y comparte su lugar en la lista con otras 42 urbes entre las que se encuentran Barcelona, Boston, Reikiavik y Hong Kong.

Entre las acciones que Buenos Aires ha reportado se encuentra el inventario de emisiones de gases de efecto invernadero, metas de mitigación, acciones de adaptación, los programas de efi ciencia energética y el compromiso Carbono Neutral 2050, entre otras.

La ciudad reporta ante CDP como parte de sus obligaciones por formar parte del Acuerdo de Alcaldes y del C40, dos organismos internacionales que trabajan para generar políticas públicas de mitigación y adaptación ante el cambio climático.

Las 600 ciudades relevadas son responsables de más del 70% de las emisiones de carbono

Cada año, más de 600 ciudades entregan sus datos climáticos a través de la plataforma de divulgación ambiental de CDP y, al hacerlo, demuestran de manera transparente cuáles han sido sus decisiones en relación con este problema mundial. Todos los informes divulgados públicamente están disponibles de forma gratuita en el portal de datos abiertos de CDP.

Los informes entregados a la ONG permiten a las ciudades establecer objetivos, integrar acciones climáticas fuertes y abordar el riesgo para los ciudadanos, las empresas y la infraestructura.

Por primera vez, CDP publicó su Lista de Ciudades A para mostrar el liderazgo climático y animar a más ciudades a acelerar su acción.

En 2018, CDP ha califi cado a las ciudades de la A a la D, según su divulgación, por la efi cacia con la que gestionan, miden y afrontan las emisiones de gases de efecto invernadero y se adaptan a los riesgos climáticos.

A través de la notifi cación pública de sus datos climáticos, las ciudades en la Lista A de CDP proporcionan un plan para que las urbes de todo el mundo reduzcan las emisiones y generen resiliencia climática. La última ciencia del IPCC muestra que el mundo no está en vías de limitar el calentamiento a 1.5 °C, más allá de lo cual incluso medio grado aumentará el riesgo de sequía, inundaciones, calor extremo y pobreza para cientos de millones de personas.

“Las ciudades albergan a más de la mitad de la población mundial y son responsables de más del 70% de las emisiones de carbono relacionadas con la energía del mundo, por lo que podrían hacer o deshacer los esfuerzos para hacer frente al cambio climático”, exhortó Kyra Appleby, Directora Global de Ciudades, Estados y Regiones en CDP.

Por otra parte, la ejecutiva también alertó que “solo el 7% de las ciudades que reportaron a CDP en 2018 recibieron una A. Le pedimos a las ciudades de todo el mundo que intensifi quen su acción, establezcan objetivos en línea con lo que la última ciencia dice que es necesario para prevenir un cambio climático peligroso y que compartan su progreso de manera transparente”.

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Objetivos ambiciosos
Las 43 ciudades tienen objetivos ambiciosos para reducir las emisiones, catorce de ellas con la meta de ser neutral con respecto al clima o al carbono para 2050. En esta línea, por ejemplo, Melbourne pretende ser carbono neutro para 2020, Reikiavik para 2040 y La Haya para 2030.

Otras cuatro (Canberra, París, Minneapolis y San Francisco) buscan funcionar en base a fuentes renovables. En general, se encuentran en diferentes etapas cuando se trata de descarbonizar sus redes. Reykjavík ya lo hace en un 100%, mientras que en París, Minneapolis y San Francisco el porcentaje limpio es de 35%, 24% y 59%, respectivamente.

Esta es la primera vez que CDP publica una lista de ciudades a las que se ha otorgado una A en un intento por aumentar la ambición ante la creciente urgencia del desafío climático. Y es que la economía mundial debe reducir a la mitad las emisiones globales para 2030 y alcanzar las emisiones netas nulas para 2050 para tener una buena posibilidad de mantener las temperaturas globales dentro de los 1.5 ° C.

Pero los planes de acción nacionales actuales no están encaminados hacia una trayectoria de 1.5 ° C y darían como resultado un calentamiento de 3 ° C. Esto significa que la contribución de las instancias locales es más importante que nunca.

Algunas ciudades llevan adelante proyectos concretos para alcanzar lo antes posible la meta.

Corporaciones destacaron posibles oportunidades por US$2.100 M

Londres introdujo una zona de emisiones ultra bajas, donde los vehículos más contaminantes pagan más. Calgary está construyendo un nuevo sistema de tren ligero. Se proyecta que elimine 30.000 toneladas métricas de CO2e de las emisiones del tránsito cada año. La Haya construyó un dique de un kilómetro de largo debajo de su nuevo bulevar frente al mar. No se ve, pero ofrece protección contra las inundaciones costeras. Taipei prioriza la lucha contra la sequía y ha reparado 2.200 fugas, ahorrando 613.300 toneladas métricas de agua por año desde 2015.