El panorama de las señales de noticias, en tiempos donde gran parte de la información en tiempo real pasa por Internet, es complicado. Las alternativas se han multiplicado y la audiencia de la pantalla chica requiere formas nuevas para informarse. Sobre todo, diversidad de opiniones y enfoques, sin dejar de lado la información pura y dura. Crónica TV es, con toda probabilidad, la señal con características más fácilmente distinguibles, no sólo por la agenda de temas sino, sobre todo, por la inmediatez. El eslogan que vino de la gráfica y permanece, “firme junto al pueblo”, no debería sonar anacrónico: siempre implicó en este caso acompañar en tiempo real, y por el tiempo que hiciera falta, cada hecho como un testigo más, desde el punto de vista de una persona común que, por azar, aparece en el lugar. El desafío es cómo mantener una tradición distintiva, que le ha otorgado un lugar innegable a la señal, y combinarlo con un enfoque más moderno, más cercano a los espectadores actuales de señales de noticias. El relanzamiento de la señal apunta a eso.

Las mañanas requieren una atención especial: la competencia a la hora del desayuno no es sólo la que representan las demás señales de cable y aire con las noticias sino también la radio, en la hora en la que más se escucha. La reingeniería de la señal implica arrancar a las 4 de la madrugada con Gustavo Cappuccio y Rossana González; siguen a las 6 Daniel Gretzchel y Sofía Barruti, que da un salto importante desde su posición de cronista a la conducción. A continuación, desde las 9, es el turno de Jorge Ciccutin y Gabriela Dicchiaro, el primero uno de los nombres más reconocidos del canal. Y a las 11, hasta las 13, de Carlos Álvarez, otro histórico con más de veinte años de trayectoria en la señal, y Sofía Monachelli. Lo que destaca en estas franjas es que cada una contará también con sus propios columnistas y un resumen constante de lo que sucede en el ámbito nacional e internacional en tiempo real. Es decir, la información combinada con el análisis sin perder el sello del “estar ahí” comunicando el acontecimiento al mismo tiempo que ocurre.

Este rediseño implica también un abordaje más personal, más próximo con los espectadores. No sólo “recitar” el cable o el resumen sino contarlo, sin perder rigor, del mismo modo en que nos cuentan las cosas que pasan en el tiempo cotidiano. Es una apuesta arriesgada pero, en última instancia, implica una suma de estilos que cuajan bien porque lo más importante es la noticia, la información. Lo que Crónica TV crea con su rediseño (que también abarca las tardes, con la figura central de Chiche Gelblung en el segmento central, y las noches, con una amplia diversidad de voces que incluyen a Horacio Embón, Santiago Cúneo, Lourdes Zuazo, Silvia Mercado, Claudia Medic y Anabela Ascar, cada uno con su propio espacio, estilo y visión de la realidad) es algo más que un cambio: una manera de acercar la irrefrenable realidad al público de siempre y al más nuevo, ya no sólo firme junto al pueblo sino ecuánime ante una realidad cada vez más compleja.