Los líderes de Alemania y Francia discreparon en público sobre quién debería ocupar el máximo cargo de la Unión Europea (UE), al reunirse en una cumbre en Bruselas luego de que las recientes elecciones en los 28 países del bloque redibujaran el mapa político continental y sacudieran las alianzas tradicionales.

El encuentro dio inicio al tira y afloja para definir al sucesor de Jean-Claude Juncker como presidente de la Comisión Europea (CE), el ejecutivo de la UE, así como a los presidentes del Consejo Europeo -la cumbre del bloque- y del Parlamento Europeo (PE).

Líderes nacionales insistieron en que la cumbre buscaría avanzar primero en la agenda política para los próximos años más bien que en personalidades, pero los gobernantes de Alemania y Francia no pudieron evitar, ante las consultas de la prensa, evidenciar sus encontradas preferencias para la CE.

En declaraciones tras la cumbre, la jefa de gobierno alemana, la canciller Angela Merkel, dijo que respaldó a su compatriota Manfred Weber como presidente de la CE, que propone las leyes comunitarias y vela por su cumplimiento.

Weber es el candidato del bloque de centroderecha Partido Popular Europeo (PPE), que sigue siendo el más numeroso en el PE pese a haber perdido unas 40 bancas en las elecciones del fin de semana pasado. "Apoyamos a nuestro candidato principal, el candidato del PPE, que es Manfred Weber. Otros respaldaron a sus candidatos, lo cual es obvio", señaló Merkel a periodistas.

"Tenemos una responsabilidad hacia nuestros votantes, y tendremos que esperar y ver. Es demasiado pronto para hablar de esto, todos necesitan mostrar tolerancia y voluntad de alcanzar un compromiso", agregó.

Los críticos de Weber dicen que no tiene carisma y que nunca ocupó un cargo en un gobierno o una gran institución europea, y además es rechazado por el presidente francés, Emmanuel Macron. "Todos tendremos que movernos, y vamos a tener que construir un consenso", agregó.

Más temprano, a su arribo a la cumbre, Macron reiteró que no quería hablar de nombres para la CE, pero acto seguido mencionó al socialdemócrata Frans Timmermans; al negociador europeo del Brexit, Michel Barnier y al comisaria de Competición europea, Margrethe Vestager, como candidatos idóneos, y omitió a Weber.

Preocupados por el cambio climático, la inmigración y la seguridad, los votantes se inclinaron en cambio por los Verdes, los liberales del grupo ALDE -liderado por Macron y que impulsa a Vestager- o por fuerzas euroescépticas de extrema derecha.

Como resultado, con un PE fragmentado como nunca antes, no está claro qué alianza tendrá mayoría cuando la Eurocámara celebre su primer pleno, en julio, algo que dependerá de las negociaciones entre líderes nacionales y bloques parlamentarios.