Austria condena un nuevo ataque israelí contra las fuerzas de paz de la ONU en el Líbano
La Organización de las Naciones Unidas analizó uno de los temas de actualidad
El Ministerio de Exteriores austriaco condenó un nuevo ataque israelí contra las fuerzas de paz de la ONU en el Líbano y afirmó que es necesario garantizar su seguridad.
Este viernes, la Fuerza Interina de la ONU en el Líbano (Finul) informó que dos cascos azules resultaron heridos en dos explosiones cerca de una torre de observación en el sur del país árabe.
"Volvemos a condenar otro ataque contra las fuerzas de paz de la Finul. Su presencia está autorizada por el Consejo de Seguridad de la ONU y todas las partes deben garantizar su seguridad en todo momento. Hemos comunicado esta posición muy claramente a nuestros socios israelíes", señala el comunicado.
La víspera, la Finul denunció disparos israelíes hacia una torre de observación de su cuartel general en la ciudad de Naqoura, que provocaron su caída y dejaron además dos heridos.
La organización, liderada por el teniente general español Aroldo Lázaro Sáenz, cuenta con más de 10.000 efectivos de 50 países, entre ellos Argentina, Colombia, España, Guatemala, Perú, El Salvador y Uruguay.
Los contingentes más numerosos dentro de esta fuerza son los de Indonesia (1.231), Italia (1.068) y la India (903).
El Ejército israelí cruzó a principios de octubre la llamada Línea Azul y sostiene combates puntuales en el sur del territorio libanés con la milicia chií Hizbulá.
Esta organización, junto con el movimiento palestino Hamás en la Franja de Gaza, las fuerzas hutíes del movimiento Ansar Alá en Yemen y las milicias proiraníes de Irak y Siria, forma parte del llamado 'eje de resistencia' contra el Estado hebreo en Oriente Próximo y lleva un año lanzando cohetes a las zonas del norte de Israel.
La incursión terrestre sigue a dos oleadas de detonaciones de dispositivos de control remoto a lo largo del Líbano y una campaña de bombardeos aéreos para descabezar a Hizbulá, cuyo dirigente histórico, Hasán Nasralá, murió en un ataque con bombas antibúnkeres sobre un edificio residencial de Beirut. La capital libanesa no sufría bombardeos israelíes desde la guerra de 2006.
Hasta el 3 de octubre, la escalada del conflicto entre Israel e Hizbulá había dejado casi 2.000 muertos, entre ellos 127 niños y 261 mujeres, y unos 9.400 heridos, según el Ministerio de Salud libanés.
Fuente: Sputnik
