Unas 300 mil personas, según datos de la Guardia Urbana, se movilizaron ayer en las calles de Barcelona para exigir la libertad de los presos políticos independentistas, bajo el lema: "Por los derechos y las libertades, por la democracia y la cohesión, ¡os queremos en casa!".

Partidos independentistas y entidades sociales marcharon a seis meses del encarcelamiento por parte del Gobierno español del responsable de la ANC, Jordi Sànchez, y del presidente de Òmnium, Jordi Cuixart.

A su vez, la marcha ocurre días después que el juez español Pablo Llanera impidiera que Jordi Sánchez saliera de la prisión para poder ser investido como presidente de Gobierno catalán.

La movilización fue convocada por Espai Democràcia i Convivència (Espacio Democracia y Convivencia), una amplia plataforma integrada por la por la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Òmnium Cultural, la Confederación Sindical de Comisiones Obreras (CC.OO.) y Unión General de Trabajadores (UGT) de Cataluña.

Durante el acto, dirigentes leyeron un manifiesto en el cual expresaron su firme compromiso con el referendo independentista catalán del 21 de diciembre y la "defensa unitaria de las instituciones catalanas y el derecho de los catalanes a decidir su futuro".