El gobierno de China rechazó las sanciones unilaterales que Estados Unidos impuso a compañías comerciales de ese país para aislar econó- micamente a Corea del Norte, según anunció el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Lu Kang.

“Nos oponemos firmemente al largo brazo de la jurisdicción contra empresas o individuos chinos de acuerdo a su legislación, porque es equivocada”, subrayó Lu en una rueda de prensa.

Washington impuso sanciones a 13 empresas encargadas del transporte marítimo y terrestre por comerciar con Pyongyang, entre ellas cuatro compañías con sede en China.

Según el Departamento del Tesoro estadounidense, entre enero de 2013 y agosto de 2017, tres de esas empresas exportaron a Corea del Norte bienes por un valor de 650 millones de dólares e importaron bienes por valor de 100 millones desde ese país.

Lu Kang señaló que en el caso de que China confirmara que alguna de esas compañías o individuos “están involucrados en actividades que violan la ley china o las obligaciones internacionales”, lo resolverá de forma estricta según sus propias normas, informó la agencia de noticias EFE.

Asimismo, en alusión al gobierno de Donald Trump, el funcionario chino pidió a quienes quieran colaborar con Beijing “de forma constructiva” y tengan pruebas sólidas, que las compartan con China para solucionar el problema.

Lu comentó que Washington tiene “muy clara” cuál es la posición de China en la crisis norcoreana y reivindicó que, como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, el gigante asiático siempre implementó de forma estricta todas las sanciones relacionadas con Corea del Norte.

En contraposición, remarcó que Beijing se opone a las medidas unilaterales de algunos países.

Las palabras de Lu resuenan a dos semanas de la amigable visita oficial que Trump realizó a Beijing, donde el presidente chino Xi Jinping recibió al magnate republicano y escenificaron la sintonía entre ambas potencias.

El gobierno de Trump anunció sanciones contra empresas navieras norcoreanas y compa- ñías chinas en un nuevo intento por aislar económicamente al gobierno de Kim Jong-un para que ponga fin a su desarrollo nuclear. La medida se produjo un día después de volver a inscribir a Corea del Norte en la lista de países “patrocinadores del terrorismo”, de la que había salido hace casi una década, y que Pyongyang condenó por considerarla una “grave provocación” y un ataque a la dignidad de su país. Según la agencia norcoreana KCNA, el vocero del ministerio de Asuntos Exteriores calificó la decisión anunciada el lunes último por Trump como “una severa provocación y una violación endémica de la dignidad del Estado”.