La capital alemana conmemoró ayer los 28 años de la caída del muro de Berlín con un acto al que asistió el alcalde-gobernador de la ciudad, Michael Müller, y en el que rosas y velas recordaron a las 327 personas que murieron en la frontera interalemana cuando intentaban huir a Occidente. De esas 327 personas, al menos 140 murieron en el muro de Berlín, que se convirtió en el símbolo por excelencia de la Guerra Fría desde su construcción en 1961.

Los actos centrales tuvieron lugar en los restos del muro conservados en la calle Bernauer de Berlín y en la cercana Capilla de la Reconciliación, con participación de 160 escolares de Alemania, Francia y Noruega.

El denominado muro de la vergüenza estuvo en pie también 28 años, hasta que cayó por la presión popular el 9 de noviembre de 1989.