El Gobierno boliviano reafirmó este jueves su proyección de crecimiento del Producto Interno Bruto ( PIB) del 5,1 por ciento para este 2022, pese a la nueva estimación del Banco Mundial (BM) que subió este indicador a 4,1 por ciento para el país sudamericano.

El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro, dijo que este positivo indicador del crecimiento se puede ver afectado en alguna medida por el anunciado paro indefinido en el departamento boliviano de Santa Cruz (este), que es una de las que más aporta a este indicador.

"Estamos convencidos de cumplir con la proyección de crecimiento del PIB para Bolivia en torno al 5,1 por ciento, como establece el Programa Fiscal Financiero para 2022. Destacamos la reciente previsión del Banco Mundial que subió la perspectiva de crecimiento del país de 3,9 al 4,1 por ciento", afirmó el ministro.

Los argumentos que consideran en el Ejecutivo son que Bolivia registra desde el año pasado positivos indicadores desde la estabilidad, buenas perspectivas de las exportaciones, mejoras en los ingresos de las remesas del exterior, inversión pública récord, políticas efectivas del control de la inflación, la reactivación de actividades en general, entre otros.

A decir del ministro, el 2021 se comenzó a retornar a la ruta de crecimiento del PIB y se prevé también cerrar este año con los niveles de inflación controlados, al igual que la pasada gestión.

Según Montenegro, la reconstrucción de la economía boliviana marcha a buen ritmo y se prevé, igualmente, mejorar los indicadores sociales como la reducción de la pobreza y tasa de desempleo.

Empero, aclaró que los paros de actividades en las regiones y bloqueos de caminos perjudican a la economía y su desarrollo, como pretenden realizar a partir del 22 de octubre en el departamento de Santa Cruz, en demanda de la realización del Censo de Población y Vivienda en 2023.

El Ministerio de Economía y el Banco Central de Bolivia (BCB) suscribieron el 29 de marzo el Programa Fiscal-Financiero (PFF) que proyecta para este 2022 un crecimiento del PIB del 5,1 por ciento y una inflación en el orden del 3,3 por ciento con políticas orientadas a la estabilidad, certidumbre y generación de empleo.

Asimismo, el documento, que fija metas macroeconómicas y el rumbo de las políticas fiscales y monetarias, establece un déficit fiscal del 8,5 por ciento respecto del PIB.

Para el Gobierno, los objetivos de las políticas fiscal, monetaria y cambiaria deben fomentar el desarrollo económico y social preservando la soberanía y estabilidad macroeconómica.

Fuente Xinhua