China anunció que eximirá temporalmente a las empresas extranjeras del pago del impuesto a la renta provisional si reinvierten sus beneficios en la economía, en un intento por evitar que saquen sus operaciones fuera del país.

La medida ayudará a "promover el crecimiento de la inversión extranjera, mejorar la calidad de la inversión extranjera y fomentar que los inversores extranjeros expandan de manera continuada su inversión en China", dijo el Ministerio de Finanzas en a través de su página de internet.

Analistas estimaron que la reforma fiscal del presidente estadounidense Donald Trump, que podría llevar a la repatriación de las ganancias de empresas estadounidenses, plantea un desafío para la apuesta de China de atraer inversores extranjeros.

El impuesto corporativo estándar de China es de 25%, aunque el país le da a las empresas más libertad de hacer deducciones cuando hacen donaciones a la caridad.

La exención temporal es retroactiva desde el 1° de enero de este año, lo que significa que las empresas que tienen los impuestos pagados este año recibirán una devolución correspondiente.

Según el Phoenix Financial Daily Report, el 3 de diciembre, un día después de que se aprobara la nueva ley tributaria estadounidense, Liu Shangxi, del Ministerio de Hacienda de China, señaló que los impuestos estadounidenses son más directos que el sistema serpenteante chino de tarifas ocultas. "Deberíamos planear en caso de contingencias alrededor de los impuestos indirectos", dijo Liu. "El próximo paso para China será introducir una reforma de reducción tributaria".

Zhu Guangyao, viceministro de Hacienda, dijo en una reunión que era "ciertamente imposible ignorar los efectos internacionales" del recorte impositivo estadounidense y que debían ser tomadas "medidas proactivas" para ajustarse al nuevo escenario.

El 4 de diciembre, un centro de estudios vinculado con el Diario del Pueblo, publicó un artículo titulado "¿Es el recorte impositivo de Trump realmente algo malo para China?". El texto enumera una serie de presiones que, según las predicciones, experimentará la economía china una vez que los recortes entren en vigencia.