El organismo internacional de control de armas químicas (OPAQ) confirmó que el ex espía ruso Sergei Skripal y su hija Yulia fueron envenenados con un agente tóxico pero no estableció responsables. Londres interpretó el informe como una confirmación de sus denuncias en contra de Rusia. "Sólo Rusia tiene los medios, el motivo y el registro", aseveró el ministro de Relaciones Exteriores británico, Boris Johnson.