El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió ayer a fustigar a su fiscal general, Jeff Session, y describió como "vergonzoso" su manejo de las denuncias republicanas de que el FBI abusó de su poder de vigilancia durante las primeras etapas de la investigación sobre la injerencia de Rusia en las elecciones presidenciales de 2016.

Sessions, que normalmente no responde públicamente a las críticas de Trump, esta vez no guardó silencio y dijo que el Departamento de Justicia, la cartera de la que es titular, ha actuado apropiadamente.

"Mientras sea el fiscal general, continuaré desempeñando mis funciones con integridad y honor, y este departamento continuará haciendo su trabajo de manera justa e imparcial de acuerdo con la ley y la Constitución", dijo el secretario de Justicia en un comunicado, informó la cadena CNN.

El fiscal general anunció el martes que el organismo de control interno del Departamento de Justicia evaluará si fiscales y agentes del FBI obtuvieron ilegalmente una orden para vigilar las comunicaciones de un ex integrante de campaña electoral de Trump.

Sessions tomó esta decisión en respuesta a presiones de líderes republicanos del Congreso que, como Trump, han manifestado su malestar ante lo que consideran una actitud sesgada del FBI contra el mandatario.

Sin embargo, esta medida no fue suficiente para satisfacer a Trump, quien se pasó todo el año pasado reprendiendo a su fiscal general, un ex senador por Alabama que fue el primer miembro del Senado en respaldar la candidatura del magnate a la Casa Blanca.

¿Por qué el FG Jeff Sessions le pide al Inspector General que investigue el abuso potencialmente masivo de FISA? , escribió Trump en Twitter, aludiendo a la ley en base a la cual se obtuvo la orden para vigilar su campaña, llamada Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA, por sus siglas en inglés).

Tomará una eternidad, no tiene poder de enjuiciamiento y ya va con retraso en sus informes sobre (el ex director del FBI, James) Comey, etc, agregó Trump sobre el inspector general del Departamento de Justicia, Michael Horowitz, a quien además acusó de ser un chico de Obama, puesto que fue nombrado por la anterior administración.

Aunque Trump rechaza que Sessions haya referido las acusaciones de mala conducta de empleados del Departamento de Justicia al inspector general, de eso es exactamente lo que se encarga a esa oficina.

Sus abogados son parte del Departamento de Justicia y, al contrario de lo que afirma Trump, a menudo pueden remitir asuntos para su enjuiciamiento.