El secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, arremetió contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro y dijo que " Estados Unidos y más de 50 países consideran que ha llegado la hora de que deje el poder". Lo curioso fue que lo dijo junto al canciller ruso, Sergei Lavrov.

Los cancilleres hablaron al término de una reunión en la que abordaron diversos asuntos bilaterales, así como también la situación en Venezuela, Ucrania y el programa nuclear de Irán, entre otras cuestiones. Pompeo cree que Maduro debe renunciar para que "termine el sufrimiento del pueblo venezolano".

"Esperamos que el apoyo ruso a Maduro se termine", comentó, al tiempo que mencionó los grandes intereses económicos y energéticos rusos en Venezuela.

Por su parte, Lavrov replicó que "no se puede instaurar una democracia por la fuerza" y acusó a Washington y a Guaidó de recurrir continuamente a las amenazas de una intervención militar. "Eso no tiene nada que ver con la democracia", aseveró el canciller ruso.