El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no espera cambios en Cuba tras el relevo de Raúl Castro "bajo el sucesor elegido a dedo", y no tiene intención de modificar su política hacia la isla, afirmó hoy una portavoz de la Casa Blanca.

"La política del presidente Trump de canalizar fondos al pueblo cubano y no a los militares ni a los servicios de seguridad e inteligencia es consistente con los objetivos del pueblo de Cuba", manifestó Helen Aguirre Ferre, asesora especial del mandatario y directora de Medios de la Casa Blanca, citada por la agencia DPA.

Añadió que "Estados Unidos no tiene ninguna expectativa de que el pueblo cubano vaya a ver mayores libertades bajo el sucesor de Castro elegido a dedo". "Mantendremos nuestra solidaridad con el pueblo cubano mientras exige elecciones libres y justas, derechos humanos y civiles", sostuvo la portavoz.

Trump ha revertido parte del acercamiento a Cuba impulsado por su antecesor, Barack Obama, que junto a Castro retomó las relaciones diplomáticas entre los dos países en 2015.