Al menos 1.200 profesores de nivel superior fueron despedidos de la segunda mayor red universitaria privada de Brasil, Estácio de Sá, en el marco de la nueva ley laboral, que permite contratar a trabajadores en blanco pero apenas pagarle por las horas trabajadas.

Según informó en un comunicado la casa de altos estudios, gerenciada desde 2008 por un fondo de inversiones llamado GP, la misma cantidad de profesores que fueron echados deberá ser contratada, aunque ya con el cambio en la legislación que permite el llamado trabajo intermitente.

"La reorganización tiene como objetivo mantener la sustentabilidad de la institución y fue realizada dentro de los principios del órgano regulatorio", dice el comunicado.

El caso fue destacado en toda la prensa porque es uno de los primeros ejemplos sobre el cambio de las relaciones del trabajo, tras la reforma laboral promulgada el 11 de noviembre por Michel Temer.

Los despedidos no podrán ser recontratados en un nuevo régimen laboral de trabajo intermiente, ya que la nueva normativa aprobada por iniciativa del gobierno determina un intervalo de 18 meses para evitar abusos.

Desde los sindicatos consideran la decisión de la universidad Estácio de Sá como un "fraude que busca precarizar las relaciones laborales, priorizando apenas el lucro y no la calidad educativa", dijo la titular del gremio de los docentes en Minas Gerais, Valeria Morato.