El gobierno de Ecuador le suspendió los sistemas que habilitan comunicarse con el exterior a Julian Assange desde la embajada ecuatoriana en Londres, donde se refugia desde 2012, tras opinar sobre la detención de Carles Puigdemont y sobre la expulsión de diplomáticos rusos.

La sanción fue ejecutada tras el incumplimiento del compromiso asumido por Assange a fines de 2017 de no emitir mensajes que supongan una injerencia en relación con otros estados.

El comportamiento del fundador de Wikileaks, con sus mensajes en redes sociales, pone en riesgo las buenas relaciones que el país mantiene con el Reino Unido y otros países", aseguró el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana ecuatoriano en un comunicado publicado en su página web.