El Banco Mundial recomendó al gobierno de Michel Temer eliminar la gratuidad de la universidad pública, reducir los salarios de los empleados públicos y acelerar la reforma previsional en Brasil, entre otras sugerencias para reducir el gasto.

El Banco Mundial elaboró el informe llamado “Un ajuste justo” a pedido del propio gobierno de Brasil. En el paper el organismo multilateral afi rma que el estado brasileño gasta mal sus recursos benefi ciando a la parte más privilegiada de la población, sin lograr reducir con éxito la desigualdad y la pobreza. “El concepto de derechos adquiridos debe ser revisado”, aseguró el informe.

Entre el recetario recomendado al gobierno de Brasil, la medida que causó más impacto es la que promueve privatizar la educación pública superior, reveló el informe publicado por la agencia de noticias privada Estado.

La idea, según el informe del Banco Mundial, es que el 40% de los estudiantes más pobres que acuden a las universidades públicas sean subsidiados por sus compañeros que conforman el 60% más rico.

Los estudiantes de ingresos medios y altos de acuerdo al Banco Mundial deberían tomar créditos durante sus años de estudio en las facultades públicas y comenzar a pagarlos una vez graduados, como un financiamiento bancario.

“La gratuidad puede estar perpetuando la desigualdad”, apuntó el informe, que contabilizó 2 millones de alumnos en casas de altos estudios públicas y 8 millones en privadas.

El informe “Un ajuste justo” alertó sobre la necesidad de cerrar hospitales medianos y fortalecer a las unidades básicas de salud y los hospitales grandes.

En otro orden, el Banco Mundial denunció la desigualdad de salarios entre los empleados públicos y los privados.

En promedio, sostuvo el informe, el salario de un estatal brasileño es 67% superior al del mercado privado y es por eso que recomienda que reducir por la mitad estos ingresos generaría un ahorro del 0,9% del Producto Bruto Interno (PBI).

El informe recomendó un ajuste fiscal del 5% en el gasto primario y un aumento de tributos hacia la franja más rica de la población, con tasas al patrimonio y a los lucros de capital.

  • Casi 30% de los jóvenes no tiene empleo, según la OIT

El 29,9% de los jóvenes no tiene empleo en Brasil debido a la severa crisis económica, según un estudio elaborado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

La desocupación de los brasileños de hasta 25 años alcanzó su índice “más alto desde 1991”, alertó Azita Awad, directora de Desarrollo y Empleo de la OIT.

El mercado de trabajo para los jóvenes brasileños es uno de los peores del mundo y se sitúa en el mismo nivel de países en guerra, como Siria, donde el desempleo trepó al 30,6%.

El promedio mundial de la desocupación es del 13,1% de acuerdo con los datos de la OIT que fueron publicados hoy por el diario Estado de San Pablo Awad señaló que el alza del desempleo entre los jóvenes se debió a que ‘hubo una enorme desaceleración’ de la economía brasileña, la cual se contrajo el 3,8% en 2015 y el 3,5% en 2016.

La OIT proyectó que en 2018 la desocupación de los jóvenes bajará el 0,1% y será del 29,8%, consignó la agencia de noticias ANSA.

  • Ratifican que habrá reforma jubilatoria, pero aseguran que “no será muy amplia”

El presidente brasileño, Michel Temer, ratificó el impulso a la reforma del sistema de pensiones del Brasil, que según sus palabras “mejorará el clima económico”y ayudará a la generación de empleo.

No obstante, admitió que la reforma “no es muy amplia”, pese a la expectativa del mercado financiero sobre un nuevo régimen jubilatorio.

Lo hizo luego de que el presidente de la Cámara de Diputados y número dos del gobierno, Rodrigo Maia, admitiera que el oficialismo no cuenta todavía con los votos necesarios en el Congreso para ejecutar una reforma constitucional que cambie el régimen jubilatorio.

“Vamos a hacer una reforma que traerá ventajas al sistema jubilatorio y vamos a equiparar el sistema público y privado”, dijo Temer durante un evento en el Ministerio de Trabajo.

“Si no hacemos la reforma previsional, podemos entrar en la situación de países europeos que postergaron el tema y al final cortaron un 40% las jubilaciones”, alertó.

Uno de los proyectos del gobierno fija la edad de 65 años para hombres y 62 para mujeres, contra el sistema mixto de edad y años de aportes vigente, y requiere haber aportado durante 44 años para que se cobre el 100% del beneficio.

Maia, aliado de Temer, dijo que el gobierno carece de los votos necesarios para reformar la Constitución y el sistema previsional. ‘Hubo mucho desgaste, la reforma fue demonizada. Nada es imposible, debemos comunicar a los diputados los impactos de la reforma’, señaló.

La reforma previsional “forma parte de la agenda para modernizar el país”, dijo Temer.