El presidente de Brasil, Michel Temer, alcanzó un acuerdo tentativo con el presidente de la cámara baja, Rodrigo Maia, para llevar a votación el cuestionado proyecto de ley de pensiones del gobierno a principios de diciembre próximo.

El proyecto de ley propuesto por el gobierno se someterá a debate en la Cámara de Diputados el 5 de diciembre y a una votación el 6 o el 7 de diciembre, según un funcionario del gobierno con conocimiento directo del asunto. La administración programará la votación a pesar de que aún no cuenta con los 308 votos necesarios para su aprobación.

La moneda de Brasil revertió las pérdidas y se fortalecía frente al dólar, mientras que la bolsa de acciones de referencia avanzaba más de 400 puntos tras la noticia del acuerdo.

La decisión se produce en medio de un esfuerzo total para obtener apoyo para el proyecto, que según el gobierno ayudará a controlar la deuda y la inflación. Los legisladores han celebrado numerosas rondas de conversaciones y han suavizado algunas de las disposiciones clave del proyecto de ley en un intento por calmar las preocupaciones de los diputados y garantizar su aprobación. Aun así, el relator del proyecto de ley ha dicho que asegurar los votos necesarios sigue siendo una tarea difícil.

Temer y su ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, invitaron a numerosos diputados a una cena el miércoles para generar apoyo para la legislación. La última versión del proyecto de ley apunta a mantener alrededor del 60% de los 750-800 millones de reales de ahorros previstos en la propuesta original.

Para convertirse en ley, las enmiendas constitucionales como el proyecto de ley de pensiones del oficialismo requieren el respaldo de tres quintas partes de los legisladores de la Cámara de Diputados en dos votaciones por separado, seguido de las tres quintas partes del Senado en dos votaciones adicionales.

Un dato importante: la cámara baja de Brasil entra en receso justo antes de las vacaciones de fin de año a fines de diciembre.