El Fondo Monetario Internacional (FMI) pidió a China que “esté abierta a revisar sus restricciones en comercio e inversión”, que causaron críticas de algunos de sus socios, para poder tener un rol de liderazgo en la globalización.

“El sentimiento de proteccionismo surgido en Occidente es una respuesta a las limitaciones en la integración comercial y económica y a la brecha que existe entre los ganadores y los perdedores”, afirmó el director general adjunto del FMI, David Lipton.

El FMI alertó que China debe “garantizar la estabilidad financiera y destinar más esfuerzos a limitar el crecimiento del crédito y endurecer algunas prácticas relacionadas con los préstamos”.

“Una globalización mejor beneficiará el propio interés de China”, recalcó el funcionario en el Foro Financiero Asiático realizado en Hong Kong.

En cuanto a los retos domésticos, Lipton señaló que China debe equilibrar su crecimiento para orientarlo al consumo, fomentar la inversión privada en detrimento de la pública, implementar un sistema impositivo progresivo, racionalizar las empresas estatales y gastar más en salud, educación y reducción de la pobreza.

“China es un socio clave para más de 100 países que representan 80% del PBI global, es el centro de las cadenas de distribución globales y un lugar atractivo para los exportadores de materias primas y fuente de abastecimiento de la demanda final”, agregó Lipton, citado por la agencia EFE.

China lidera el segmento del comercio digital y los pagos electrónicos y es líder en el desarrollo de las fi ntech, la robó- tica y la inteligencia artifi cial, además de ser acreedor de muchos países a los que fi nancia su desarrollo en infraestructura.

Los préstamos chinos representan entre 25 y 30% del PBI de algunos de los receptores, lo que les beneficia pero a la vez genera ciertas preocupaciones por el nivel de endeudamiento de estos países, reconoció Lipton.

China es el mayor accionista del Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras, el tercero mayor del FMI y su moneda forma parte desde 2015 de la canasta de divisas de reserva del Fondo Monetario.

Ya en junio del año pasado, Lipton Lipton había advertido que hacen falta “reformas profundas” para asegurar la continuación de la marcha de la economía de China. Entre las recetas que Lipton propuso al Ejecutivo comandado por Xi Jinping destaca una profunda “transición desde el actual modelo de crecimiento, basado en inversión a través del crédito y deuda”. “Es vital comenzar ahora que el crecimiento es fuerte y capaz de amortiguar la transición”, explicó. Asimismo, el representante del FMI instó a Pekín a “acelerar y ampliar la reforma de las empresas estatales”, un sector que sufre un grave problema de deuda corporativa para el que sugiere “mayor tolerancia ante las quiebras y desapariciones”.

“Hay una necesidad de recortar en compañías públicas que no contribuyan a la economía, teniendo en cuenta las consecuencias sociales”, añadió el economista estadounidense, que cree que Pekín debe “reasignar los recursos a sectores que favorezcan el crecimiento”.