Los ministros de Finanzas y titulares de los bancos centrales de los países del G20 advirtieron que las tensiones comerciales empeoraron, lo que plantea un riesgo para la economía mundial, en un claro llamado a Estados Unidos para bajar el nivel de confrontación de la administración de Donald Trump.

Tras dos días de debate en una reunión en Japón que puso de relieve las diferencias entre Estados Unidos y sus socios, y en medio de lo que un participante describió como una "tensa" atmósfera, el G20 dio a conocer un comunicado final en el que reconoció que "el crecimiento permanece bajo y los riesgos de empeorar permanecen" para la economía global.

"Más importante, las tensiones comerciales y geopolíticas se han intensificado", dijo el G20 en un texto citado por la agencia AFP.

El texto resume dos días de discusiones en Fukouka, en el oeste de Japón, en los que también se debatió sobre la controvertida cuestión del impuesto a los gigantes de internet como Google o Amazon (ver aparte).

Las diferencias entre Estados Unidos y sus socios volvieron a quedar de manifiesto en esta reunión.

La preocupación de los ministros y banqueros reunidos en Fukuoka estuvo centrada en las guerras comerciales en marcha, entre Estados Unidos con China por un lado y México por otro.

Según las estimaciones del Fondo Monetario Internacional ( FMI), los aranceles cruzados entre Washington y Beijing, incluyendo los que están en vigor desde el año pasado, podrían reducir el PIB mundial en 0,5% en 2020.

Antes de la reunión del G20, la directora general FMI, Christine Lagarde hizo de este tema la "prioridad absoluta", pidiendo a los países miembros que mantengan una política monetaria que apoye la actividad económica.

"La principal amenaza" para la economía mundial "viene de las persistentes tensiones comerciales", declaró Lagarde al final del encuentro, hablando de "tímidas señales de estabilización" en una "ruta" que "sigue siendo precaria".

Frente a esta advertencia sobre el impacto de la guerra comercial en la economía global, Estados Unidos cree en cambio que, si su ofensiva contra China termina en un acuerdo, sería positivo para todo el mundo.

"Sí, hay una ralentización en Europa, en China y en otras partes. Pero no pienso para nada que esta ralentización observada en varias regiones del mundo sea una consecuencia de las tensiones comerciales", dijo el Secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, a los periodistas.

Y si Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, consiguen llegar a un acuerdo en el G20 previsto a finales de junio en Osaka, "será muy positivo para el crecimiento económico, para nosotros, para China, para Europa, para el resto del mundo".