La calificadora internacional Fitch Ratings aseguró que la escalada de la guerra comercial entre Estados Unidos y China podría reducir en 0,4 % el crecimiento del PIB global en 2020.

"El crecimiento del PIB mundial se desaceleraría a 2,7% este año y 2,4% el próximo año, en comparación con nuestras últimas previsiones base de de 2,8% y 2,7%, respectivamente", dijo la calificadora en un documento, en el que agrega que la tasa de crecimiento de China se reduciría en 0,6 %, y el crecimiento de EE. UU. en 0,4 % en 2020.

“El crecimiento del PIB mundial se desaceleraría a 2,7% este año y 2,4% el próximo año”

"La imposición de aranceles a todas las importaciones de China que están siendo consideradas por la administración estadounidense marcaría una escalada significativa de las tensiones comerciales", añade el texto.

El equipo de economía de Fitch evaluó un escenario en el que EE.UU. impone aranceles de importación del 25% a US$300.000 millones de productos de China y este último toma represalias al imponer un arancel del 25% a US$20.000 millones de importaciones de EE.UU. que no se han visto afectadas por la guerra comercial hasta el momento.

Para China y EE.UU., los aranceles se alimentarían inicialmente de menores volúmenes de exportación y mayores precios de importación, lo que elevaría los costos de las empresas y reduciría los salarios reales.

"La confianza de las empresas y los precios de las acciones también se verían disminuidos, lo que afectaría aún más la inversión empresarial y reduciría el consumo a través de un efecto riqueza", explica.

Los efectos negativos del crecimiento derivados de una menor demanda de exportaciones se magnificarían por los impactos multiplicadores en las industrias proveedoras ascendentes y de los ingresos más bajos en el sector exportador. Estos efectos se extenderían a otros socios comerciales que no están directamente orientados por las tarifas. La sustitución de importaciones compensaría parte del shock de crecimiento en los países que imponen aranceles de importación.

Protesta
En tanto, ejecutivos de las tres grandes compañías del sector de los videojuegos ( Microsoft, Nintendo of America y Sony) se reunieron recientemente para presentar una queja conjunta al Representante de Comercio de Estados Unidos (USTR), por los daños que la guerra comercial les está ocasionando.

El documento se centra en el "impacto y daño económico indebido que las tarifas propuestas para las consolas de videojuegos tendrían en todo este mercado". Esto se debe a que el 96% de las videoconsolas producidas en 2018 se hicieron en China y que la cadena de suministros se ha desarrollado en ese país, por lo que trasladarla a EE.UU. aumentaría los costos de producción en forma considerable.

El 96% de las videoconsolas producidas en 2018 se hicieron en China

Los autores del texto señalan que un aumento del 25% en los aranceles puede poner sus productos fuera del alcance de muchas familias estadounidenses.

En 2018 la industria de videojuegos en Estados Unidos generó ingresos totales por 43.400 millones de dólares.