Las consecuencias del cambio climático pueden compararse por su gravedad a las provocadas por la crisis financiera de 2008, advirtió un nuevo informe del Instituto de Investigación de Políticas Públicas de Londres (IPPR).

"En un caso extremo, la destrucción del medio ambiente puede provocar (...) un rápido proceso de "colapso incontrolable", de la misma manera que ocurrió después de la crisis financiera mundial de 2007-08", señaló el trabajo del IPPR.

Los cambios en el medio ambiente mundial se están produciendo muy rápido y ya casi no hay margen para evitar resultados catastróficos como la inestabilidad económica, las migraciones "a gran escala", los conflictos, el hambre y el colapso de los sistemas sociales y económicos.

El informe presenta datos estadísticos que constatan la catástrofe ecológica: los 20 años más cálidos registrados desde 1850 han ocurrido en los últimos 22 años; desde 1950, los episodios de inundaciones han aumentado 15 veces, los episodios de incendios 7 y las olas de calor extremo 20.

Algunos datos son altamente ilustrativos de la situación en la que se encuentra el planeta por la acción del hombre. Por ejemplo, en algunos países varias especies de insectos están en peligro de extinción; los ritmos de desaparición de otras especies son como mínimo 100 veces más elevados que antes de la aparición de seres humanos. Desde la década de 1970, la población de animales vertebrados ha disminuido un promedio de un 60 por ciento.

Uno de los objetivos principales de los autores del trabajo es demostrar que el cambio climático influye en la salud, el bienestar, la migración, la desigualdad, el incremento de la violencia y la tensión en el mundo. El IPPR subraya que la creciente amenaza exige una acción coordinada de diferentes investigadores: climatólogos, biólogos, economistas, entre otros.

El análisis de artículos científicos, documentos gubernamentales e informes de ONG ha permitido a los autores llegar a la conclusión de que la combinación de calentamiento global, la falta de fertilidad de los terrenos y la pérdida de polinizadores crean una nueva área de riesgo que es extremadamente subestimada por los líderes mundiales, aunque sea la mayor amenaza en la historia de la humanidad.

"El desprecio histórico de los problemas medioambientales en la mayoría de las áreas políticas es un error catastrófico", subrayan los autores del informe, que se conoce horas después de que trascendiera un estudio de la Universidad de Sidney, en Nueva Gales del Sur, Australia, que marca que más de 40% de las especies de insectos están en disminución y un tercio está en peligro de extinción.