A través del Pacto de Toledo, que revisa el actual modelo de la Seguridad Social, está más cerca del acuerdo sobre la recomendación que analiza la revalorización anual de las pensiones de modo que se preserve el poder adquisitivo. De ese modo, se tomará cóm o cálculo de actualización anual el indicador de precios al consumidor.

Tomar el IPC y subir a todos los pensionistas de acuerdo con la inflación tendrá un costo de 37.680 millones de euros entre 2018 y 2022, según se desprende de un documento interno elaborado por el Ministerio de Empleo que maneja la Comisión del Pacto de Toledo según publicó el sitio elEconomista.

La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, sostuvo que "se necesitan medidas urgentes para inyectar ingresos complementarios en el sistema público de pensiones".

Aunque el IPC está consensuado, existen matices a la hora de su aplicación en los momentos de crisis. En el seno de la Comisión se han formado dos frentes distanciados. Por un lado, la izquierda parlamentaria -PSOE, el grupo Podemos, ERC y Compromís- pretenden que el IPC se suba siempre y a todos los pensionistas sin tener en cuenta los ciclos económicos.

Por su parte, el PP, Ciudadanos y PdCat consideran que, aunque las subidas deben estar ligadas al IPC y hay que garantizar el poder adquisitivo de los pensionistas, debe incluirse un elemento de flexibilidad a la hora de aplicar las subidas en tiempos de crisis. Con el ciclo bajo se limitaría el IPC a las pensiones bajas, con la posibilidad de que cuando el ciclo sea positivo, se pueda subir por encima de la inflación para recuperar el poder adquisitivo perdido en crisis.