La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, defendió la permanencia de su país en el mercado único y advirtió en un informe que un Brexit duro impactará fuertemente en la economía escocesa.

Según el análisis el Producto Bruto Interno (PBI) escocés caerá un 8,5% para el 2030 si no se llega a un buen acuerdo con la Unión Europea (UE), lo que significaría una pérdida de 12.700 millones de libras por año (unos 14.277 millones de euros) o de 2.300 libras (2.585 euros) por habitante.

Mientras que el poder adquisitivo también caería en un 9,6% y la inversión económica sería un 10,2% menor.

Por el contrario, permanecer en la UE podría hacer que la economía del Reino Unido crezca un 2,4% si se intensifica la integración del mercado único europeo en industrias digitales, energía y servicios.

Según la líder escocesa, si el gobierno británico insiste en llevar a acabo un Brexit duro, estará cerrando las puertas a lo que se puede lograr en las negociaciones con la UE sobre la relación futura.

“El objetivo del Gobierno escocés, y la evidencia presentada en este documento, es comenzar a abrir esas puertas nuevamente”, indicó.

Pidió además al gobierno británico “que por el bien de los empleos, la economía y la próxima generación, abandone su línea dura del Brexit para que Escocia y el Reino Unido puedan permanecer dentro del Mercado Único y la Unión Aduanera”.

“El Gobierno escocés insiste en que la mejor opción para Escocia, y de hecho para el Reino Unido en su conjunto, es permanecer de tro de la Unión Europea”, afirmó.