Un hombre presuntamente inspirado por el Estado Islámico (EI) detonó un artefacto explosivo casero adosado a su cuerpo en un túnel de combinación de subtes en la zona más turística de Nueva York, en un "intento de atentado" en el que él mismo resultó herido junto a otras tres personas, informaron autoridades neoyorquinas.

El portador de la bomba, un inmigrante de 27 años que reside en Brooklyn e identificado como Akayed Ullah, fue rápidamente detenido con heridas leves después de la explosión, registrada en plena hora pico en el pasaje de trasbordo entre las estaciones de subte de Port Authority y Times Square, en pleno centro de Manhattan.

"Seamos claros: fue un intento de ataque terrorista. Gracias a Dios, el perpetrador no logró sus objetivos finales", dijo el alcalde de Nueva York, Bill De Blasio, en conferencia de prensa junto a otras autoridades.

"Nuestros primeros intervinientes estuvieron allí rápidamente y las únicas lesiones que conocemos ahora son menores", agregó.

De Blasio señaló que "no se conocen incidentes o actividades adicionales. No hay ninguna otra amenaza en este momento en la ciudad de Nueva York".

El ataque se cometió pasadas las 7.20 en uno de los centros de transbordo subterráneo de una de las terminales más grandes del país, donde confluyen una docena de líneas de subterráneo.

Según las autoridades, hubo cuatro heridos, entre ellos el detenido, identificado como Akayed Ullah, que sufrió quemaduras en el abdomen y en las manos, además de cortes luego que explotara la bomba que tenía atada a su cuerpo con cierres y velcro.

Otras tres personas sufrieron heridas leves, además de dolores de cabeza y zumbidos en los oídos.

El jefe de la policía de Nueva York, James ONeill, informó en la rueda de prensa que el sujeto "hizo detonar a propósito" el artefacto explosivo, lo que confirma la hipótesis del atentado, aunque el número de víctimas fue muy reducido, informó la agencia de noticias EFE.

Testigos citados por los medios indicaron que el sujeto lanzó consignas a favor del EI.

"Él hizo una declaración, pero no vamos a decir aún qué dijo", afirmó ONeill, que aclaró que la investigación estaba aún en fases muy preliminares.

La terminal -ubicada en calle 42 y la Octava Avenida, muy cerca de Times Square- es la mayor de Estados Unidos y el estallido desencadenó, según los testigos, escenas de pánico.