El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, fue liberado tras haber sido detenido temporalmente por agentes del Servicio de Inteligencia (SEBIN), lo que provocó un fuerte repudio internacional, entre ellos el del Grupo de Lima, que integra la Argentina.

Según dijeron funcionarios del congreso, el presidente del Parlamento fue brevemente retenido por agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en la vía desde Caracas a Caraballeda, una localidad en la costa cercana a la capital venezolana, y luego liberado.

"Denuncio: Sebin detiene a Juan Guaidó", escribió en su cuenta de Twitter la esposa del parlamentario, Fabiana Rosales; en tanto que la versión fue confirmada por otros diputados que estaban esperándolo para el cabildo en Caraballeda, estado Vargas, a 40 km de Caracas.

El Grupo de Lima, con la excepción de México, condenó la “detención arbitraria” del diputado

"En la autopista Caracas La Guaira nos interceptaron dos camionetas del SEBIN con armas largas y encapuchados, abrieron la camioneta y lo obligaron a bajarse de la camioneta, no lo golpearon pero nos dijeron que tenían que llevárselo detenido inmediatamente", precisó Rosales, en un llamada telefónica difundida por la diputada Larissa González.

El viernes, en un "cabildo abierto" en Caracas, Guaidó se mostró dispuesto a llenar el vacío de poder que -a su juicio- hay en Venezuela ante un gobierno que no es reconocido por la mayoría en el país ni por gran parte de la comunidad internacional. Ese día, convocó a una movilización para el 23 de enero.

¡Hermanos aquí estoy!", dijo Guaidó luego de ser liberado, al llegar al cabildo abierto de Carballeda. "Un mensaje a Miraflores (Palacio Presidencial): el juego cambió, el pueblo está en la calle, aquí están los símbolos de la presión, de la resistencia, de la fuerza. Si querían enviar un mensaje para que nos escondiéramos, aquí está la respuesta del pueblo. íAquí estamos!", aseguró.

Poco después el Gobierno se desvinculó de la detención. "Nos enteramos que se había dado una situación irregular donde un grupo de funcionarios actuando de manera unilateral realizaron un procedimiento irregular", declaró el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez.

Según el funcionario, eso sirvió para un "show mediático", y agregó que los agentes del servicio de inteligencia (Sebin) están "siendo destituidos y sometidos a un procedimiento disciplinario más estricto para establecer si se prestaron para este tipo de situaciones".

Al trascender la situación, el Grupo de Lima, a excepción de México, condenó la "detención arbitraria" de Guaidó. Expresaron además "su más contundente rechazo a cualquier acción que afecte la integridad física de los miembros de la Asamblea Nacional de Venezuela, de sus familias y colaboradores, frente a cualquier presión o coacción que impida el pleno y normal ejercicio de sus competencias como órgano constitucional y legítimamente electo en Venezuela".

La última Declaración del Grupo de Lima la firman los gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucía.

En un comunicado, el gobierno de Argentina afirmó que "este episodio (...) ratifica la imperiosa necesidad de restablecer en Venezuela el orden democrático y el respeto de los derechos humanos".