Grecia dio ayer un nuevo paso en el progresivo relajamiento del control de capitales vigente desde junio de 2015, amplió el tope para retirar dinero en efectivo y las posibilidades de abrir cuentas bancarias.

El decreto ministerial, que entrará en vigor mañana, permite a los ciudadanos retirar hasta 2.300 euros mensuales, sin importar si lo hacen de una sola vez o en varios tramos, un incremento de 500 euros respecto al último límite, impuesto el 1 de septiembre.

También elevó de 2.000 a 2.300 euros el efectivo que pueden llevar por persona los griegos que viajan al extranjero.

El decreto elimina asimismo por completo las restricciones a la apertura de cuentas bancarias, que al principio del control de capitales se habían prohibido por completo.

También pasó de la cantidad de dinero que se puede transferir a bancos en el exterior, de 1.000 euros mensuales a 2.000 euros cada dos meses.

Grecia impuso un corralito el 29 de junio de 2015 que mantuvo los bancos cerrados durante tres semanas para frenar la salida masiva de depósitos que había empezado en diciembre de 2014 y se aceleró a partir de la victoria electoral del izquierdista Syriza, en las elecciones de 25 de enero de 2015.