Los partidos independentistas catalanes pretenden instalar los cimientos de su república en Bruselas, Bélgica, donde crearán tres órganos: una "Asamblea de Representantes", una Presidencia a cargo de Carles Puigdemont y un gobierno nombrado por el líder secesionista.

En paralelo, contemplan formar un gobierno efectivo en Cataluña de acuerdo con la ley vigente, presidido por el activista preso Jordi Sánchez, según un documento interno del partido Candidatura de Unidad Popular (CUP).

La estrategia de los secesionistas pasa por contar con una estructura institucional en el exilio bajo el control de Puigdemont, que permita seguir internacionalizando el conflicto catalán, y a la vez controlar el gobierno regional dentro del marco autonómico español.

El documento pactado por los dos grupos independentistas mayoritarios, Junts per Catalunya y Esquerra Republicana (ERC), fue trasladado a la CUP, cuya cúpula se mostró hoy reacia a investir a Sánchez como presidente del gobierno catalán, aunque la decisión final está en manos de los militantes.

Con apenas cuatro escaños, la CUP es imprescindible para la formación de un gobierno de mayoría independentista en Cataluña.

El acuerdo propone el nombre de Sánchez como el candidato a la presidencia del gobierno regional.

Antes, los independentistas celebrarán un acto en la capital belga bajo el lema "Espacio Libre de Bruselas", que servirá para formalizar la creación de los tres órganos que defenderán la república en el exilio.