Kiev no puede apelar a seguridad nacional para prohibir la Iglesia Ortodoxa, dice Acnudh
La Organización de las Naciones Unidas analizó uno de los temas de actualidad
La seguridad nacional no puede servir de justificación para prohibir la Iglesia Ortodoxa en Ucrania, dijo a Sputnik este jueves la portavoz de la oficina del alto comisionado de la ONU para los derechos humanos (Acnudh), Elizebeth Trossel.
"La ley (ucraniana) sobre las organizaciones religiosas despierta preocupación en el aspecto de adecuación a las normas internacionales sobre los derechos humanos. La ley habla de la seguridad nacional, aduciéndola como fundamento para restringir la libertad de conciencia y de agrupaciones religiosas. Pero ni el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos ni la Convención Europea sobre Derechos Humanos señalan la seguridad nacional como fundamento admisible para establecer tales restricciones", reconoció Trossel.
La Acnudh sigue analizando esa ley y emite informes trimestrales sobre la situación en materia de libertad de conciencia en toda Ucrania, agregó.
Anteriormente, el representante de la misión diplomática rusa ante la sede de la ONU en Ginebra, Yaroslav Yeriomin, al conversar con el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, dijo que la Acnudh guarda silencio o dice frases triviales sobre la situación en Ucrania de la Iglesia Ortodoxa (la canónica, supeditada históricamente al Patriarcado de Moscú), mientras que incluso el papa Francisco ha reaccionado a este asunto.
La Rada Suprema aprobó un proyecto de ley "sobre la prohibición de la actividad en el territorio de Ucrania de organizaciones religiosas, en particular, las vinculadas con la Federación de Rusia", que entrará en vigor pasados 30 días desde su publicación.
Según ese documento, la Iglesia Ortodoxa Ucraniana dispondrá de nueve meses para "romper vínculos con la Iglesia Ortodoxa Rusa".
Anteriormente, el embajador de Rusia ante la sede de la ONU en Ginebra, Guennadi Gatílov, dijo a Sputnik que los dirigentes de la Acnudh, vinculados en uno u otro grado a políticos occidentales, están blanqueando los numerosos crímenes que está cometiendo Kiev y hacen caso omiso a miles de páginas con pruebas de eso que les envía Rusia.
Las autoridades ucranianas llevan años acosando a la Iglesia Ortodoxa Ucraniana vinculada históricamente al Patriarcado de Moscú, la comunidad cristiana más grande y antigua del país. La campaña de hostigamiento se intensificó en 2022, tras el comienzo de la operación militar especial de Rusia en Ucrania.
Fuente: Sputnik
