El líder norcoreano, Kim Jong-un, proclamó en su tradicional discurso de Año Nuevo que Corea del Norte se convirtió en potencia nuclear en 2017 y se dirigió en tono amenazante a los Estados Unidos al advertirle que "no se atreva a iniciar una guerra ahora" porque "siempre hay un botón nuclear" en su escritorio.

A su vez, abogó por incrementar la producción de armas nucleares y de misiles balísticos: "Este año debemos centrarnos en la producción masiva de ojivas nucleares y misiles balísticos y acelerar su despliegue".

Kim, ataviado con traje y corbata gris, celebró en su mensaje televisado que su país "logró la meta de completar su fuerza nuclear estatal" y, por eso, advirtió a Estados Unidos que "no se atreva a iniciar una guerra ahora porque siempre hay un botón nuclear en mi escritorio".

"Esto es una realidad, no una amenaza", dijo el máximo líder de este país asiático, quien repitió una y otra vez que su arsenal sólo será utilizado cuando exista una amenaza de invasión o un ataque.

En su mensaje de Año Nuevo, Kim eligió utilizar toda su artillería verbal contra el presidente Donald Trump y mostrarse conciliador con uno de los principales aliados de Estados Unidos en la región, su vecino Corea del Sur. Una vez más, aseguró que el camino del diálogo está abierto. "Cuando se trata de las relaciones Norte-Sur, debemos reducir las tensiones militares en la península coreana para crear un entorno pacífico", sostuvo el líder norcoreano y le pidió a Seúl que elija ese camino en vez de "ser parte" de las medidas estadounidenses que "amenazan la paz y la seguridad".

Instó a Seúl a poner fin a las maniobras militares conjuntas que realiza con Washington anualmente en la península coreana y que desde el inicio considera un ensayo de invasión a su país, según la agencia EFE.

Anunció que su país está dispuesto a enviar una delegación a los Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeongchang 2018 que se celebrarán en febrero, lo que representa un paso histórico para el deporte de ese nación.