La Acnudh denuncia ataques contra creyentes en Ucrania
La Organización de las Naciones Unidas analizó uno de los temas de actualidad
Los ataques contra creyentes en Ucrania violan el derecho internacional, declaró a Sputnik el portavoz de la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos (Acnudh), Thameen Al-Kheetan, al comentar la toma de la catedral del Arcángel Miguel en la ciudad de Cherkasi.
Este jueves, la eparquía de la Iglesia ortodoxa ucraniana de Cherkasi comunicó que los militantes se apoderaron en el segundo intento de la catedral del Arcángel Miguel, durante el cual varios feligreses y clérigos recibieron lesiones por gas lacrimógeno, mientras el metropolitano Teodosio fue hospitalizado por un golpe en la cabeza.
"Estamos al tanto de los vídeos alarmantes publicados hoy en las redes sociales que, al parecer, muestran al menos tres casos de violentos enfrentamientos entre diferentes comunidades ortodoxas en Cherkasi", dijo Al-Kheetan.
Aunque de momento la Acnudh no puede confirmar los detalles específicos de los acontecimientos, prosiguió el vocero, el organismo hace hincapié en que "la libertad religiosa es un derecho humano fundamental" y los ataques contra creyentes, que son civiles, "están prohibidos por el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y el derecho humanitario".
El portavoz detalló que el primer choque tuvo lugar alrededor de las 03.00 hora local (GMT +3), cuando varios hombres en uniforme militar irrumpieron en la catedral y la oficina vecina de la eparquía.
"Durante la mañana, más clérigos y creyentes de la Iglesia ortodoxa ucraniana se reunieron en la catedral. Luego se produjeron violentos enfrentamientos entre los dos grupos, tanto dentro como fuera del templo", añadió.
La policía ucraniana, por su parte, abrió un caso penal por gamberrismo.
Las autoridades ucranianas llevan años acosando a la Iglesia ortodoxa ucraniana vinculada al Patriarcado de Moscú, la comunidad cristiana más grande y antigua del país. La campaña de hostigamiento se intensificó en 2022, tras el comienzo de la operación militar especial de Rusia en Ucrania.
El Gobierno ucraniano impone sanciones contra eclesiásticos, organiza redadas en templos cristianos, realiza arrestos de sacerdotes, arma casos penales, prohíbe las actividades de la Iglesia ortodoxa ucraniana en diversas regiones y la despoja de monasterios y templos, incluyendo el famoso Monasterio de las Cuevas.
Fuente: Sputnik
