Un grupo de expertos de la ONU criticó la medida del gobierno brasileño de Michel Temer que restringe la definición de esclavitud y dificulta el combate al trabajo esclavo, y pidió que sea revocado definitivamente. “Es esencial que Brasil tome acciones decisivas para evitar retroceder en las medidas contra la esclavitud que se han aplicado en la última década” reclamó la relatora de la ONU sobre formas de esclavitud contemporáneas, Urmila Bhoola.

Las declaraciones de los expertos internacionales se conocen dos semanas después de que el Ministerio de Trabajo brasileño emitiera una resolución con una serie de medidas reclamadas por el empresariado agrícola, que elimina una “lista sucia” de firmas incluidas por los inspectores del Ministerio de Trabajo para denunciar situaciones de trabajo análogas a la esclavitud.

Ahora, esa lista será publicada luego de ser revisada por el ministro de Trabajo, cambiando la legislación que está en vigor desde la década de 1990, en paralelo a que se redujeron las situaciones en las cuales un trabajador puede ser considerado sometido a situaciones de esclavitud.

Días después, la medida promulgada por el Ejecutivo del presidente Temer el pasado 16 de octubre fue suspendida por una jueza del Supremo Tribunal Federal, la Corte Suprema brasileña, a través de una cautelar en la que alegó una supuesta inconstitucionalidad.

No obstante, aún resta el dictamen definitivo de los 11 miembros del máximo tribunal que deberán tomar posición en medio de una agitada polémica. Bhoola consideró que de prosperar la medida, los mayores perjudicados en esta materia serán los más pobres y las poblaciones excluidas, que son las más susceptibles de caer en situaciones similares a la esclavitud.

Para la presidenta del Grupo de Trabajo de la ONU que supervisa el respeto de los derechos humanos, Surya Deva, la aplicación de la nueva normativa significaría volver atrás en el combate contra la esclavitud moderna en Brasil.

Recordó que en un informe que ese grupo de trabajo presentó a la ONU en 2016, tras una visita a Brasil, incluso se felicitó al gigante sudamericano por la iniciativa de crear una lista que incluiría información sobre empleadores a los que se descubriese utilizaban formas modernas de esclavitud.

“Igualmente nos preocupan otros hechos, como el recorte del presupuesto para las inspecciones laborales, que son fundamentales para detectar este problema”, agregó Deva.

Por estas razones, ambos expertos de la ONU saludaron que la Corte Suprema de Brasil haya ordenado la suspensión temporal del decreto, pero pidió al Gobierno que lo revoque de manera definitiva.

La resolución de la cartera laboral brasileña ya había sido duramente cuestionada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que afirmó que “Brasil dejó de ser una referencia en la comunidad internacional en el combate a la esclavitud”.