La Organización de las Naciones Unidas solicitó más de 5.000 millones de dólares para aliviar la situación humanitaria en Afganistán.

"La situación humanitaria en Afganistán continúa su descenso en caída libre. Como si no fueran suficientes 40 años de guerra, un pronunciado declive económico, y el aumento de los precios y de la pobreza, en 2021 los afganos se enfrentaron a un recrudecimiento del conflicto, a la peor sequía en 27 años, a la retirada de las fuerzas internacionales y a la toma del país por parte de los talibanes en agosto", señaló la ONU en una nota de prensa publicada este martes.

Según las estimaciones, unos 23 millones de afganos sufren hambre aguda. Unos 24,4 millones de personas ‒más de la mitad de la población de Afganistán‒ necesitarán ayuda humanitaria en 2022. La cifra supone un aumento del 30 por ciento con respecto al año pasado.

"Entre estas personas, los organismos humanitarios han priorizado las necesidades asistenciales de 22,1 millones de afganos, para las que se solicitan 4440 millones de dólares en el Plan de Respuesta Humanitario más 623 millones en el Plan Regional de Respuesta para los Refugiados", dice el comunicado.

El secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de la ONU, Martin Griffiths, advirtió de que en Afganistán "se avecina una catástrofe humanitaria en toda regla".

Por su parte, el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi, instó a la comunidad internacional a "hacer todo lo posible para evitar una catástrofe en Afganistán, que no sólo agravaría el sufrimiento, sino que provocaría nuevos desplazamientos tanto dentro del país como en toda la región".

La ONU estima que el producto interno bruto (PIB) de Afganistán se contrajo en un 40 por ciento en 2021. Las activos del Banco Central fueron congelados y la ayuda internacional directa al desarrollo, que había representado el 75 por ciento del gasto público antes de la vuelta de los talibanes al poder, se vio suspendida.

Mientras, la cifra de desplazados en el país ascendió el pasado año a 700.000 personas.

Fuente: Sputnik