La mayoría de los japoneses no quieren reformar su Constitución pacifista, ni que sus tropas sean más activas en el exterior o que se adquieran más misiles, uno de los proyectos más ambiciosos y pendientes del primer ministro japonés, Shinzo Abe.

En el último mes, un 54,8% de la sociedad nipona no quiere enmendar su Carta Magna de Japón para dotar de más competencias a la cartera de Defensa frente a un 33% que sí apoya este plan, de acuerdo a la última encuesta nacional publicada por la agencia de noticias japonesa Kyodo.

El sondeo también revela que un 46,7% de los japoneses está en contra de los planes del gobierno de Abe para adquirir este año misiles de crucero de largo alcance frente a un fuerte desarrollo armamentístico de Corea del Norte, mientras que un 41,7% está a favor.

En materia nuclear, casi la mitad de los japoneses, el 49%, está a favor de detener inmediatamente los reactores en funcionamiento en su país -hay tres operando de los 42-, una propuesta del ex primer ministro Junichiro Koizumi y contraria a la política de reactivación de Abe.

Si bien la mayoría de los japoneses desaprueba los elementos centrales de la política defensiva y militar de Abe, la encuesta reveló que el apoyo a su gabinete creció 2,5 puntos llegando a una aprobación del 49,7% en comparación con el sondeo anterior realizado en diciembre, mientras que el índice de desaprobación se sitúa en el 36,6%.

Japón es el único país que ha sido víctima de bombas atómicas, arrojadas por los Estados Unidos en 1945.