La presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell, declaró ante el Tribunal Supremo español que acata la intervención a Cataluña ordenada por el gobierno español y que la declaración unilateral de secesión fue simbólica. Tras la declaración, el juez del Tribunal Supremo Pablo Llanera dictó prisión eludible con el pago de una fianza de 150.000 euros para la presidenta del Parlament, que de todas formar pasaría la noche en la cárcel de Alcalá Meco.

Forcadell y otras cinco autoridades del parlamento catalán acudieron ayer ante el alto tribunal en Madrid para declarar como imputados por delitos de rebelión, sedición y malversación por haber permitido la votación de las leyes de secesión de Cataluña. Al término de las audiencias el magistrado deberá estudiar las medidas cautelares, con lo que existe una enorme expectativa en torno a si el Fiscal solicitará el ingreso a prisión sin fianza de los imputados, o les impondrá fianzas u otras medidas más suaves.

La Fiscalía le atribuye a Forcadell un papel clave en el plan secesionista de Cataluña, por lo que podría recibir la sanción más dura y evaluar la solicitud de fi anzas para el resto de los acusados dependiendo su implicación, según fuentes judiciales.

La dirigente independentista aseguró ante el juez instructor Pablo Llanera que “acata la aplicación del artículo 155” de la Constitución, por medio del cual el gobierno español intervino Cataluña, destituyó al gobierno regional y disolvió el parlamento con un llamado de elecciones pera el 21 de diciembre, según fuentes judiciales citadas por la prensa española.

Además, sostuvo que la la declaración de independencia del parlamento catalán del 27 de octubre tuvo un carácter “simbólico” y , por lo tanto, no tiene efectos vinculantes, mientras insistió en que si permitió que se tramitaran las leyes de secesión fue sólo con la voluntad de “promover el debate”. Según argumentó Forcadell, su cargo no le permite controlar todo lo que ocurre en el Parlamento.