El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, logró aprobar "el mayor recorte de impuestos de la historia" del país, después de que el Congreso diera el visto bueno definitivo a su tan buscada reforma fiscal. En un acto de celebración en los jardines de la Rosaleda en la Casa Blanca, Trump se rodeó de los principales legisladores republicanos artífices de la reforma tributaria, y aplaudió el logro de su Administración.

Según indicó Trump, una familia media de cuatro miembros que gane 75.000 dólares al año, recibirá aproximadamente un recorte de 2.000 dólares anuales con motivo de su reforma tributaria.

El mandatario agradeció, casi uno por uno, a los actores clave en el Legislativo que han hecho posible que se aprobara su reforma fiscal, entre ellos los líderes republicanos de las dos cámaras, Paul Ryan y Mitch McConnell, y la senadora Susan Collins, un voto complicado de lograr para Trump al ser una de las conservadoras más moderadas del Senado.

En su turno de palabra, Ryan, presidente de la Cámara de Representantes, se deshizo en elogios hacia el magnate después de lograr el "tan deseado alivio fiscal que los estadounidenses estaban esperando" y calificó su liderazgo presidencial en esta materia de "exquisito".

Por su parte, McConnell, líder de la mayoría republicana en la Cámara Alta, alabó también al mandatario, y aseguró que ha sido él quien "puso fin a la sobrerregulación de la economía estadounidense". El vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, aplaudió igualmente el logro del multimillonario y dijo estar seguro de que, "hará grande Estados Unidos de nuevo", parafraseando su principal lema de campaña.

El Congreso estadounidense votó hoy de forma definitiva esta reforma fiscal, la primera desde 1986, que principalmente implicará recortes impositivos a las grandes fortunas y a las empresas.

Además, según el cálculo de la Oficina independiente de Presupuesto del Congreso (CBO), la reforma impulsada por los republicanos sumará 1,45 billones al déficit nacional de Estados Unidos.

Combustible de cohetes

Trump se mostró exultante y sostuvo que la reforma fiscal será como "echar combustible de cohetes a los motores de la economía" estadounidense. "Les prometí a los estadounidenses un recorte de impuestos grande y hermoso para Navidad. Con la aprobación final de esta legislación, eso es exactamente lo que están obteniendo", dijo el mandatario en un breve comunicado tras el voto final en el Capitolio.

"Me gustaría agradecer a los miembros del Congreso que apoyaron este histórico proyecto de ley, que representa una victoria extraordinaria para las familias, los trabajadores y las empresas estadounidenses", agregó el presidente, en referencia a la primera reforma tributaria en EE.UU. desde 1986.

Trump apuntó que el desempleo continúa cayendo en el país, que "el mercado de valores se encuentra en un nivel récord" y prometió que los salarios "pronto subirán".