El Gobierno británico acelera sus planes de contingencia para una salida de la Unión Europea (UE) sin acuerdo, que según el ministro del Brexit, Dominic Raab, tendrá menores costos para los británicos que una partida acordada.

Según estimó Raab, Londres deberá abonar "sustancialmente" menos a la UE en caso de no llegarse a un pacto que la factura completa de salida que se acordó con el bloque el año pasado, estimada en unos 39.000 millones de libras (43.680 millones de euros). "No voy a ponerle un número, pero lo que diría es que estaría sustancialmente por debajo del acuerdo financiero del acuerdo de divorcio", afirmó Raab cuando se le preguntó cuánto pagaría el Reino Unido en una entrevista con la BBC. Pero el político descartó dar una cifra exacta.

Londres mantiene la confianza en que el diálogo con Bruselas llevará a una ruptura negociada con los 27 socios comunitarios, pero considera que debe prepararse para "todos los escenarios posibles", afirmó esa fuente.

Al término de la reunión del gabinete, a la que asistió, además de los principales ministros, el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, el Ejecutivo divulgó una nueva serie de documentos técnicos que analizan el impacto de una salida de la UE sin acuerdo en diversos sectores.

En ese escenario, dejaría de estar garantizada la gratuidad del roaming telefónico, se vería dificultada la homologación de licencias de conducir de los británicos en otros países europeos y se complicarían las relaciones empresariales entre ambos lados del Canal de la Mancha, según advirtió el Ejecutivo.