Las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China no beneficiarán a nadie a largo plazo, aseguró la directora gerente del Fondo Monetario Internacional ( FMI), Christine Lagarde.

En una conferencia de prensa en el Museo y Galería de Arte del Banco Central de Malasia, Lagarde dijo que el clima que generan las tensiones no es propicio para el comercio global y que los países como Malasia, profundamente insertos en la cadena de abastecimiento, podrían padecer un lento crecimiento.

"No tomamos una visión política, pero lo que observamos y hemos constatado es que los conflictos y guerras comerciales no son beneficiosos para nadie", dijo.

Refiriéndose específicamente a la economía de Malasia, Lagarde expuso que el FMI pronosticó un crecimiento del 4,5%, inferior a las predicciones de las autoridades de Malasia, y atribuido a las tensiones comerciales.

Lagarde comentó que el FMI está preocupado por estas crispaciones, ya que ralentizarán el crecimiento de la economía mundial el próximo año, apuntando a las tarifas del 25% que Estados Unidos aplica a productos chinos.

"Nos preocupa que los conflictos comerciales puedan, de hecho, tener un impacto importante sobre el crecimiento global y, según los datos del FMI, haya una reducción del 0,5% del mismo hacia el 2020", como resultado de la aplicación de los aranceles, se explayó la funcionaria.

Lagarde añadió que las desviaciones de la cadena de suministro a corto plazo hacia otros países pueden presentar oportunidades, pero esto no necesariamente se convertiría en un desarrollo a mayor largo plazo que resulte en gastos de capital e inversión extranjera directa para contribuir al desarrollo real de los afectados.

"Lo que es seguro es que nadie gana una guerra comercial", concluyó.