El bloque independentista alcanzó la mayoría absoluta en las cruciales elecciones regionales de Cataluña, pese a la victoria del partido "unionista" Ciudadanos, que hizo historia al convertirse en la primera fuerza del parlamento, escrutados el 78% de los votos. La candidata de Ciudadanos, Inés Arrimadas, obtiene un 25,5% de los sufragios y 35 diputados, pero el bloque independentista que forman Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Junts per Catalunya (JxC) y la CUP, con 70 escaños, reedita la mayoría absoluta de la Cámara catalana que tenía hasta antes de la intervención de Madrid, fijada en 68 escaños.

Junts per Catalunya (JxC), la candidatura del ex presidente Carles Puigdemont, sorprendió al quedar en segunda posición con el 21,6% de los votos y 34 diputados, por delante de ERC, de Oriol Junqueras. Por su parte, Cataluña en Común Podemos, con un 7,3% obtiene ocho escaños. Partido Popular catalán (PPC), con un 4,2%, se hunde hasta cuatro parlamentarios, los mismos que la CUP.

Las elecciones catalanas, convocadas por el Ejecutivo central de Mariano Rajoy en el marco de su intervención en Cataluña para frustrar la secesión, sacudieron el mapa político español, al golpear con fuerza a los conservadores, que se descalabran a costa de Ciudadanos.

Rajoy sufre una derrota que no será fácil de gestionar, ya que los comicios pueden haber roto con una lógica de confrontación con Cataluña a través de la cual el PP puede obtener rédito político en el resto de España.

La ganancia electoral es claramente para Ciudadanos, cuyo líder nacional, Albert Rivera, puede lograr un trampolín para su carrera a La Moncloa.