El Parlamento británico volvió a rechazar ayer el acuerdo negociado por la primera ministra Theresa May para concretar la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) el 29 de marzo.

La nueva propuesta presentada por la gobernante conservadora fue derrotada por una diferencia de 149 votos (391 en contra y 242 a favor), luego de un debate de más de siete horas en el Palacio de Westminster, sede del Poder Legislativo.

Ni siquiera el compromiso legalmente vinculante que ofreció a última hora la UE para garantizar el carácter temporal de la permanencia del Reino Unido dentro la unión aduanera europea una vez se concrete el divorcio, logró convencer a los parlamentarios.

Se trata de la segunda derrota en menos de dos meses que sufre May en sus aspiraciones de concretar el Brexit en los términos acordados con el bloque europeo.

Tras la votación, la Primera Ministra adelantó que hoy el Parlamento deberá decidir si el país abandona la UE sin ningún acuerdo, o en caso contrario, si opta por solicitar una prórroga a Bruselas.

Afónica y visiblemente contrariada, May advirtió, no obstante, que una extensión del Brexit no solucionará el problema, pues habrá que explicarle a la alianza europea las razones detrás de esa petición.

A su turno, el líder de la Oposición en la Cámara de los Comunes, el laborista Jeremy Corbyn, consideró que tras esta nueva derrota, el acuerdo negociado por el gobierno conservador está muerto, y señaló que su partido volverá a presentar su propuesta que incluye "una unión aduanera negociada, el acceso al mercado (único) y la protección de los derechos". "La primer ministro ha agotado el tiempo", continuó el diputado británico, "tal vez es hora de que tengamos elecciones generales".

El principal punto de disenso alrededor del Brexit sigue siendo la salvaguarda diseñada para impedir el establecimiento de una frontera dura entre Irlanda y la provincia británica de Irlanda del Norte.

Los euroescépticos temen que pese a las garantías dadas por la UE, el Reino Unido queda atado de forma permanente a las regulaciones aduanales europeas una vez se haga efectivo el controvertido divorcio.

En tanto, desde la oficina del presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, se emitió un comunicado que expresa: "Lamentamos el resultado de la votación de esta noche y nos decepciona que el Gobierno del Reino Unido no haya sido capaz de garantizar una mayoría para el acuerdo de retirada acordado por ambas partes en noviembre".

La declaración reitera que continuarán sus preparativos para el escenario del "no acuerdo" para el 29 de marzo. "Los 27 miembros esperan una justificación creíble para una posible extensión del periodo de transición del Brexit", finaliza el comunicado.