El ministro de Economía de Brasil, Henrique Meirelles, advirtió que ese país sufrirá "turbulencias" financieras en caso de que en 2018 algún candidato presidencial se pronuncie a favor de la eliminación de las reformas económicas del gobierno de Michel Temer, como ya lo hizo el ex mandatario y favorito en los sondeos, Lula da Silva.

Asimismo, Meirelles sostuvo que sin una nueva ley previsional el país puede tener que acudir al recorte de salarios y beneficios, como ocurrió en países europeos como Grecia y Portugal que enfrentaron una crisis fiscal.

"La reforma previsional debe ser afrontada, no es un proyecto de gobierno, es un proyecto de país", dijo Meirelles al diario económico Valor, frente a la posibilidad de que la Cámara de Diputados vote antes de fin de año la nueva ley, que se suma a las medidas de ajuste como la reforma laboral y el techo del gasto público por 20 años.

Meirelles, quien fue el presidente del Banco Central durante el gobierno del líder del Partido de los Trabajadores (PT), Luiz Inácio Lula da Silva, se refirió, aunque sin nombrarlo, a una propuesta del ex presidente de convocar a un referéndum para revocar las reformas hechas por Temer en caso de ser electo en octubre.

"Las cuentas públicas dependerán -dijo Meirelles- de la aprobación de la reforma previsional. Si el candidato que lidera las encuestas quiere volver atrás en las reformas, terminar con el techo del gasto, habrá problemas. El país es responsable por sus elecciones".

El ministro, que no descartó la semana pasada su candidatura presidencial para defender el "legado" de la gestión de Temer, destacó que el país tiene 380.000 millones de dólares de reservas y "anclas" en la relación deuda/Producto Bruto Interno.

"Estas anclas ayudan, pero dependerá de las encuestas electorales. Si las propuestas que presentan los candidatos generan dudas, tendremos problemas, no tengan duda de eso", alertó sobre lo que calificó como posibles "medidas irresponsables" de un próximo gobierno.

El gobierno y el oficialismo en el Congreso necesitan 308 de los 512 de de los votos de la cámara baja para darle curso a la reforma previsional, que eleva en un plazo de 20 años los techos de edad jubilatoria.

Según Meirelles, el país dejará de gastar 200.000 millones de dólares en caso de que se apruebe la propuesta oficial, que eleva la edad jubilatoria y la obligatoriedad de aportes durante 42 años para ganar el 100% del beneficio .

Meirelles explicó que la ley del techo del gasto público tiene mecanismos "de autocorrección fuertes", con lo cual si fracasa la reforma previsional "se congelarán los salarios nominales de los empleados públicos, la concesión de subsidios y la creación de nuevos cargos".

El ministro brasileño puso como ejemplos negativos para Brasil a Grecia y Portugal por "no haber hecho la reforma previsional en el tiempo adecuado y apenas reaccionaron cuando vino la crisis fiscal seria y tuvieron que cortar salarios y reducir jubilaciones".