El clima de negocios en América Latina avanzó por segundo trimestre consecutivo impulsado por la fuerte expectativa positiva en Brasil, aunque todavía se encuentra en zona desfavorable, según el último informe conjunto de la brasileña Fundación Getúlio Vargas (FGV) y el alemán Instituto de Estudios Económicos de la Universidad de Múnich (Ifo).

El Indicador del Clima Económico (ICE) para negocios en América Latina que elaboran ambas entidades avanzó de los -10,7 puntos a los -9,1 entre el trimestre finalizado en octubre y el concluido en enero, según un reporte de Xinhua.

La mejora estuvo influenciada por el Indicador de Expectativas (IE), que pasó de los 21,6 puntos en octubre a los 25 puntos en enero, coincidiendo con la asunción del presidente Jair Bolsonaro. Mientras que el Indicador de Situación Actual (ISA) pasó de los -38,3 puntos a los -38,0 en el mismo periodo.

La mejora del ICE de América Latina estuvo motivada por resultados más favorables en Brasil, donde ese indicador avanzó de los -33,9 puntos en octubre a los +3,6 puntos en enero, gracias a un aumento del 240% del Indicador de Expectativas, que saltó de los 25,9 puntos en octubre a los 88 en enero.

El Indicador de Expectativas en Brasil pegó un salto de un 240 por ciento

El indicador también mejoró en Argentina y Bolivia, aunque en nuestro país sigue en nivel desfavorable (-30,8). El clima económico empeoró en el resto de países, en especial en México, cuyo resultado se deterioró mucho en relación con el trimestre precedente (de -3,1 a -41,9 puntos).

Ecuador y Uruguay también están en zona desfavorable, mientras que Chile, Colombia, Paraguay y Perú, pese a tener una caída en el último trimestre, siguen en situación favorable.

De acuerdo con el informe, el escenario puede verse alterado al ser un año de elecciones en Argentina, Uruguay y Bolivia. También lo que ocurra en Venezuela puede impactar en las expectativas de los países vecinos, señala el documento.

Agenda proempresa

En tanto, el Banco Central publicó un informe en el que señala que un crecimiento económico más rápido del Brasil depende del progreso en la agenda de reformas pro-empresa del gobierno, como la laboral y la de pensiones, de los niveles de ociosidad y del comportamiento del mercado externo.

De acuerdo con el documento, "una frustración de las expectativas sobre la continuidad de las reformas y los ajustes necesarios" puede "elevar la trayectoria de la inflación en el horizonte relevante para la política monetaria".

"Este riesgo se intensifica en el caso de un deterioro del escenario externo para las economías emergentes", añade el informe.

"Los miembros del Comité de Política Monetaria (Copom) señalaron que una aceleración en el ritmo de la recuperación económica dependerá de la disminución de las incertidumbres con respecto a la aprobación y la implementación de reformas, en particular las de naturaleza fiscal, y el ajuste en la economía de Brasil", señalaron en el informe los especialistas del Banco.