El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas alentó el viernes el compromiso de los líderes haitianos para superar la crisis política e institucional del país, y dejó en claro la necesidad de elecciones antes de finalizar el año.

"Para que Haití salga de la aguda crisis política e institucional en la que está sumido, es imperativo que todos los líderes haitianos se decidan a comprometerse de forma constructiva entre ellos para dirigir el país hacia un proceso que permita la celebración de elecciones", dijo la jefa de la Oficina Integrada de Naciones Unidas en Haití (Binuh), Helen La Lime​​​.

La responsable de la Binuh, una misión política de la ONU, también señaló que la comunidad internacional debe seguir comprometiéndose a crear las condiciones políticas y de seguridad para la organización de sufragios, además de garantizar se emprendan reformas estructurales urgentes para hacer frente a la violencia de las bandas.

De igual manera debe abordarse la impunidad y corrupción, así como fortalecer el sistema de justicia y transformar la economía de manera sostenible.

Para La Lime, las negociaciones entre los defensores de los distintos modelos de gobernanza de la transición llegaron a una fase en la que el éxito dependerá de la voluntad colectiva de compromiso.

"Los contornos de una visión común compartida por todos dependen, en última instancia, de que las partes interesadas de Haití coloquen el interés nacional por encima de sus propias aspiraciones y sean flexibles en los detalles del proceso", sostuvo.

También valoró que la reforma del Gobierno del primer ministro Ariel Henry "parece haber apaciguado las tensiones", como demuestra la calma observada el pasado 7 de febrero cuando concluyó el mandato del presidente asesinado Jovenel Moïse.

No obstante, el representante de Rusia, Dmitri Polianski, quien presidió la reunión, señaló que actualmente Haití vive un vacío de poder en todos los niveles, con estructuras de gobierno que no controlan la situación, un sistema judicial paralizado y cuerpos de seguridad que no son efectivos.

Polianski estimó que son positivos los esfuerzos del Gobierno del primer ministro para intentar encontrar un compromiso entre las diversas fuerzas de la sociedad que permita estabilizar la situación en el país y emprender reformas, "sin embargo, creemos que es demasiado pronto para hablar sobre el progreso aquí".

En cuanto a la situación de seguridad, La Lime apuntó que uno de los principales desafíos es que la violencia de los grupos armados sume a los centros urbanos en la anarquía y el dolor, por el control que ejercen en la vida económica y social de millones de personas, incluidos niños.

"Su uso indiscriminado del secuestro, el asesinato y la violencia sexual y de género como medio para aterrorizar a las poblaciones locales en la lucha por extender su control territorial es particularmente aborrecible", lamentó.

La Binuh inició sus operaciones en Haití al concluir su antecesora, la Misión de la ONU para el Apoyo a la Justicia, y se centra de manera puntual en dar apoyo a las instituciones, en especial en el ámbito del Estado de derecho.

Fuente: Sputnik